Residentes de Compton temen al departamento del Sheriff

En Compton, los habitantes deben cuidarse tanto de las autoridades como de las pandillas, dicen residentes

Residentes de Compton temen al departamento del Sheriff
Residentes de Compton en una manifestación en contra de lo que llamaron "asesinatos" por parte de la Oficina del Sheriff.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Robert Thomas da un largo sorbo a su cigarrillo y suelta: “mi hijo fue asesinado por el Sheriff“. Han pasado casi tres años del hecho, pero Thomas no olvida, ni perdona. “No está bien”, continúa.

Su hijo se llamaba Robert Thomas Jr. y tenía 21 años. Aquella noche de noviembre de 2010, agentes del Sheriff lo balearon “en múltiples ocasiones”, según el forense, tras un incidente que dejó muchos cabos sueltos. La corporación indicó que cuando los uniformados se acercaron al lugar donde Thomas bebía alcohol, éste corrió a tomar un arma de fuego.

Thomas, identificado como “pandillero”, no disparó un solo tiro, pero él recibió varios.

Según organizaciones comunitarias en el área de Compton, una de las ciudades más violentas del Sur de California y donde han repuntado los crímenes, el Sheriff “asesinó” a por lo menos seis hombres desde 2009, lo que ha manchado la imagen de la corporación en esa comunidad.

“La gente de color aquí debe proteger a sus niños de los pandilleros, pero también del Sheriff”, dijo Kruti Parekh, cuñada de De’Angelo López, quien fue baleado y muerto por elementos de la agencia en la calle Arbutus de Compton, el 27 de junio. Los deudos aseguran que estaba desarmado, aunque la entidad reporta que le confiscaron una pistola.

“No valoran, ni respetan a los muchachos de estas zonas por eso los matan”, reclamó Parekh, quien ayer participó en una marcha por las calles de Compton, para pedir una investigación de estos casos, castigo si los uniformados resultan culpables y una mejor relación con los residentes.

Ella, una vecina de Inglewood, le colocó a su hijo Khalil Parekh-Richardson, de cinco años, dos carteles: “No soy un blanco”, en el pecho, y “No disparen”, en la espalda.

“Queremos más interventores de pandillas, no más agentes”, pidió Michael Richardson, familiar de López, fallecido a los 21 años.”No podemos vivir teniéndole miedo al Sheriff”, agregó

La Coalición Juvenil para la Justicia y otras organizaciones mencionan que Rayshawn Marquis Brown (de 27 años), Luis Alonzo Juárez (de 42), Avery Cody Jr. (de 16) y José de la Trinidad (de 36), han perdido la vida por las balas del Sheriff desde 2009.

Voceros de la corporación no comentaron sobre estas acusaciones.

Julio Márquez, quien vive en el Sur de Los Ángeles, dice que no confía en las agencias del orden. “No puedo caminar cerca de un sheriff y tener las manos en el bolsillo porque creerán que tengo algo”.

Márquez habla cerca de un cartel colocado en la esquina de la calle 120 y la avenida Wilmington, pidiendo justicia para De la Trinidad, fallecido tras una persecución en auto a finales de 2012.

La versión oficial indica que él “parecía buscar algo en su cintura” antes de ser tiroteado por los agentes.

“Inocente, desarmado y asesinado”, se lee bajo la foto del difunto.