Falta de hogares de crianza se agudiza en condado de LA

Ante el incremento de las denuncias de abuso infantil, ubicar a los niños en hogares de crianza es cada vez más complicado para los trabajadores sociales del condado

Falta de hogares de crianza se agudiza en condado de LA
Cada vez hay menos padres de crianza disponibles en el condado de Los Ángeles.
Foto: La Opinión - / Archivo

Las autoridades del condado de Los Ángeles enfrentan un fuerte incremento en el número de llamadas y denuncias de abuso infantil, lo que significa un mayor tiempo de esperar para que estos niños sean colocados en un hogar de crianza. Todo esto podría significar multas estatales impuestas al condado por no tener camas disponibles en el tiempo que estipula la ley.

A través de la ley de información pública, el diario Los Angeles Times obtuvo récords oficiales que muestran que entre el 28 de mayo al 5 de julio, casi 600 niños estuvieron por más de 24 horas en salas de espera mientras los trabajadores sociales buscaban, sin éxito, hogares de crianza.

Un total de 117 casos excedieron las 24 horas de espera, mientras que docenas de niños pasaron múltiples noches en estos centros.

De no reducir el número de estos casos, el condado enfrentaría multas de 200 dólares por día (hasta un máximo de 73 mil dólares por año) por parte de la agencia estatal de servicios para niños.

Neil Zanville, portavoz del Departamento de Servicios Infantiles y Familiares (DCFS), sostiene que el problema no es la falta de camas disponibles, sino que hay circunstancias en que no hay espacios vacantes apropiados, como cuando hay varios hermanos que se quieren mantener juntos o niños con necesidades especiales.

“En la medida de lo posible, queremos mantener a los hermanos juntos, esto nos dificulta encontrar hogares de crianza que acepten a tres, cuatro o cinco hermanos… otro problema a veces es que las familias de crianza no quieren aceptar a adolescentes o a bebés, no quieren a los más pequeños porque requiere mucho trabajo, ni a los más grandes”, dijo Zanville, indicando que el condado cuenta con 9 mil camas disponibles, para unos 8 mil niños bajo sus custodia.

Para finales de agosto, la cantidad de niños en espera de un hogar de crianza se ha normalizado. Sólo un menor permaneció más de 24 horas en el centro de espera.

Según las autoridades, le puede tomar a un trabajador social hacer 10, 20 o hasta 100 llamadas para colocar a un niño en un hogar de crianza. Mientras tantos los menores esperan en dos lugares: aquellos menores de 11 años lo hacen en una guardería ubicada en el Centro de Bienvenida a Niños; los mayores en un cuarto en el quinto piso de un edificio al sur del centro de Los Ángeles.

Susan Wirth, directora de mercadeo de la organización sin fines lucro Children’s Bureau, la cual entrena a personas que desean convertirse en padres de crianza, dijo que uno de los problemas principales es que no hay suficientes hogares dispuestos a recibir a los menores que han sido separados de sus padres biológicos y puestos bajo la custodia del condado.

Philip Browning, director de DCFS, ha declarado que no hay suficientes familias de crianza para un creciente número de niños que están entrando al sistema y que el departamento está recibiendo miles de llamadas más desde la muerte de Gabriel Fernández, de 8 años de edad, quien fue golpeado hasta la muerte por su madre y el novio de ésta mientras estaba, supuestamente, bajo supervisión de trabajadores sociales.

Las cifras oficiales de llamadas al sistema de emergencia de DCFS indican que en los primeros meses del año, ellos recibían un promedio de 10 mil llamadas al mes. Sin embargo, esa cifra subió a17,612 llamadas en mayo — cuando salió a la luz pública la muerte de Gabriel . En junio, la cantidad disminuyó a 14,038 y para julio la cantidad ha seguido disminuyendo con 13,129. Las cifras de agosto no están disponibles porque aún se están recabando.

Aunado al auge en llamadas esta el decenso en el número de padres de crianza disponibles para atender a niños. Browning explicó que en 2007 había 6,500 de estos padres y actualmente se cuenta sólo con 3,500.

Wirth indica no tener datos que indiquen si la muerte del menor en Palmdale ha tenido algún efecto en el interés de los angelinos para convertirse en padres de crianza.

“Dependemos de la comunidad para reportar los casos de abuso y dependemos de la comunidad para aceptar en sus hogares a los niños que son separados de sus padres”, acotó Zanville, vocero de DCFS.