Peña Nieto empuja reformas

El mandatario mexicano ignora tema migratorio al rendir su primer informe

Peña Nieto empuja reformas
El presidente de México, Enrique Peña Nieto (izq.) tras presentar el primer informe de su gobierno, en Los Pinos.
Foto: EFE

MÉXICO, D.F.— El presidente Enrique Peña Nieto dejó a un lado el tema migratorio en el discurso de su primer informe de Gobierno que lanzó en medio de revueltas sociales por las reformas estructurales que acaparan la atención oficial desde el inicio de la Administración y ayer no fue la excepción.

El mandatario mexicano recordó que su política internacional incluye “velar por los mexicanos en el extranjero”, pero no detalló acciones ni hizo referencia a la reforma migratoria que ansían los connacionales en diversas ciudades de la Unión Americana; tampoco habló de la violencia contra los transmigrantes en el país.

“Peña Nieto dedicó cuatro minutos a la política exterior solo para decir que la agenda con Estados Unidos es ahora multitemática y hablar de comercio con el mundo, pero no quiso hablar de más, tal vez para no contaminar la discusión en el Congreso norteamericano que arranca el 9 de septiembre”, observó Adolfo Laborde, analista del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

“Es lógico que no quiere que se asocie a su gobierno con el debate de los indocumentados, por si no se logra tener éxito”.

En cambio, el Ejecutivo centró una tercera parte de la alocución —que duró poco más de una hora— a empujar las reformas que considera vitales para el crecimiento del país.

La energética para abrir Petróleos Mexicanos a la inversión privada en exploración de aguas profundas; la financiera que pretende la ampliación de créditos y la hacendaria, para reestructurar el pago de impuestos.

También aplaudió la aprobación en la Cámara de Diputados de la Ley General de Servicio Profesional Docente que es parte de la transformación de la educación que busca evaluar a profesores de primaria y secundaria.

“La reforma educativa va”, respondió Peña Nieto a alrededor de 30 mil maestros de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y el Distrito Federal que se oponen a los cambios con protestas en las calles y lo empujaron a dar su informe en la Residencia Oficial de Los Pinos, en lugar de la sede del legislativo, para tener mayor seguridad.

En ese contexto, el politólogo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Nicolás Loza, consideró que aún está por definirse el precio que está dispuesto a pagar Peña Nieto por sus paquetes de reformas, ¿cómo responderá al magisterio que se declaró “en desobediencia civil” si endurece sus movilizaciones a la par de grupos de izquierda que se oponen a los cambios energéticos?”

“El presidente necesitaba enviar un mensaje fuerte al rendir cuentas a la Nación porque las reformas son los pocos avances visibles de su mandato, es difícil entregar resultados en nueve meses: no los hay o son mínimos”.

O no son confiables por falta de transparencia.

En materia de seguridad, por ejemplo, Peña Nieto afirmó en su discurso que el número de homicidios dolosos se redujo un 13.7% de diciembre de 2012 a junio de 2013, en comparación con el mismo lapso del año anterior, particularmente en Tamaulipas (36.2%) Chihuahua (37.2%) y Nuevo León, 46.5%.

“No podemos saber si el Presidente nos está diciendo la verdad porque no tenemos acceso a esa base de datos”, detalló Edna Jaime, presidenta de la organización civil México Evalúa sobre el Sistema Nacional de Seguridad Pública que reportó en días pasados casi 13 mil asesinatos.

“La percepción de inseguridad aún prevalece, aún hay muertes violentas, secuestros y extorciones a pesar de que el discurso oficial no gira en torno del tema”, agregó Samantha López, del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

La académica no observa cambios sustanciales en la política de seguridad. “Sigue estando en manos de la Marina y la Armada que desde el sexenio anterior están a cargo de enfrentar al crimen organizado”.