Brasil investiga espionaje

BRASILIA, Brasil (AP).— El Senado instaló ayer martes una comisión especial para investigar denuncias de que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) estadounidense interceptó comunicaciones de brasileños, incluyendo a la presidenta Dilma Rousseff, un caso que generó tensiones en las relaciones entre Brasilia y Washington.

La comisión fue instalada poco después de que documentos obtenidos por el ex agente de la NSA, Edward Snowden, divulgados por la red de televisión Globo, revelaran que mensajes de correo electrónico de Rousseff fueron blanco de espionaje de esa agencia.

La senadora Vanessa Grazziotin, quien presidirá la comisión, alertó que el espionaje norteamericano no solo afecta los intereses del estado brasileño, sino también intereses económicos del país.

“Los derechos individuales de las personas más simples son violados, afecta la cuestión económica directamente porque al acceder de forma ilegal a datos privilegiados, empresas norteamericanas tienen muchas más condiciones de competir en cualquier proceso”, dijo la legisladora del Partido Comunista de Brasil, al instalar la comisión.

El grupo investigador, formado por 11 miembros titulares y siete suplentes, tendrá inicialmente 180 días para realizar su trabajo y presentar un informe final, aunque el plazo podrá ser prorrogado.

Entre las tareas de la comisión estarán determinar cuáles empresas de telecomunicaciones que operan en Brasil colaboraron con la transferencia de datos sigilosos para la NSA.

La revelación de que la NSA espió a la presidenta Rousseff creó un clima de tensión en Brasil, donde el canciller Luiz Alberto Figueiredo convocó al embajador norteamericano Thomas Shannon para exigirle una explicación escrita del Gobierno de Estados Unidos “lo más rápidamente posible.”

Figueiredo calificó las revelaciones, hechas por el periodista estadounidense Glenn Greenwald basado en documentos obtenidos por Snowden, como una grave violación de la soberanía de Brasil en caso de ser verificadas.

“Es muy importante que procedamos con esta investigación no solo para conocimiento de lo que ocurrió, no solo para el diagnóstico de lo que ocurrió, sino para poder discutir caminos para que Brasil esté un poco más protegido que hoy”, comentó Grazziotin.

En su primera decisión, la comisión decidió pedir a la Policía Federal brindar protección a Greenwald y su compañero brasileño David Miranda, quien a fines de agosto fue detenido en el aeropuerto londinense de Heathrow en una escala de un viaje de Alemania a Rio de Janeiro. Ambos viven en Brasil.

Grazziotin anunció que la comisión discutirá el tema del espionaje con el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo, y posteriormente con representantes de los ministerios de Comunicaciones, Defensa y la Agencia Brasileña de Inteligencia.