Se reúnen KKK y afroamericanos

Se realizó en Wyoming y es considerada la primera de su tipo

DENVER, Colorado.— Una reunión ocurrida el fin de semana entre la sucursal en Wyoming de la Asociación Nacional para el Progreso de la Gente de Color (NAACP por sus siglas en inglés) y un organizador del Ku Klux Klan es considerada la primera de su tipo.

La reunión entre Jimmy Simmons, presidente de la NAACP en Casper, y John Abarr, un organizador del KKK de Great Falls, Montana, ocurrió en un hotel de Casper, Wyoming, bajo fuertes medidas de seguridad, reportó el periódico Casper Star-Tribune.

El Southern Poverty Law Center y United Klans of America dijeron ayer que se trata de la primera reunión.

Abarr dijo a The Associated Press que se reunió con Simmons el sábado y terminó llenando una solicitud de membresía a la NAACP para poder recibir el boletín de noticias del grupo y una perspectiva sobre sus puntos de vista. Comentó que pagó una cuota de inscripción de 30 dólares más una donación de 20 dólares.

Pero Abarr señaló que no preguntó a nadie en la reunión si le gustaría unirse al KKK.

“Hay que ser blanco para entrar al Klan”, aclaró.

Simmons solicitó la reunión después de reportes de que se estaba distribuyendo escritos del KKK en Gillette, población ubicada aproximadamente 210 kilómetros (130 millas) al norte de Casper, y que estaban siendo golpeados hombres afroamericanos al verlos en público con mujeres blancas.

“Se trata de abrir el diálogo con un grupo que asegura que está tratando de reformarse alejándose de la violencia”, dijo Simmons el martes en entrevista telefónica, agregando que la reunión transcurrió bien. “Ellos están tratando de despojarse de esa piel violenta, pero parece que sólo están cambiando el empaque.”

Abarr dijo que no sabe nada sobre ninguna golpiza o escritos distribuidos en octubre en un barrio residencial.

El teniente Chuck Deaton, de la policía de Gillette, dijo que se han reportado 10 delitos motivados por odio racial en los últimos cinco años que involucraron insultos, pero ninguno de ellos fue ataque a afro-estadounidenses. Deaton indicó que pudo haber ocurrido alguna golpiza fuera de los límites de la ciudad y no haber sido reportada a la policía de Gillette.