Familias disfrutan pasear en bicicletas en el este de LA

Cientos participan en una actividad ciclística en el Este de Los Ángeles
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Familias disfrutan pasear en bicicletas en el este de LA
Muchos niños y sus padres de familia tuvieron la oportunidad ayer de recorrer libremente algunas calles de East L.A.
Foto: La Opinión - Marvelia Alpizar

Las tres generaciones familia Becerra nunca había participado en una actividad relacionada con bicicletas, pero desde ayer están seguros que en el futuro eso formará parte de su programa para mantenerse sanos.

“Lo hicimos para divertirnos y porque supimos que sería un evento comunitario y por eso decidimos acercarnos hasta aquí”, dijo Fernando Becerra hijo, durante el segundo evento anual de bicicletas que se llevó a cabo en los alrededores del Centro Cívico de esa área de la ciudad.

Aproximadamente 400 personas, entre adultos y niños, formaron parte ayer del evento “Experimente el Este de Los Ángeles”, el cual estuvo dividido en recorridos de 4 millas para las familias y principiantes y de 8 millas para los que ya tenían experiencia en este tipo de evento.

El recorrido comenzó poco después de las 10 de la mañana y tomó más de una hora para su culminación en el Parque Belvedere.

El evento continuó con un festival hasta las 8 de la noche con espectáculos musicales, comida y actividades físicas y culturales para niños y adultos.

“No tenemos un evento como este en otra parte del Este de Los Ángeles y queremos que se convierta en algo anual”, dijo Martín Rascón, director de servicios recreativos del condado de Los Ángeles. “El año pasado tuvimos un recorrido familiar de 1.6 millas y tuvo tanto éxito que lo extendimos a 4 millas”, agregó.

Rascón destacó que la participación de este año se incrementó con respecto al año pasado, cuando tuvieron aproximadamente 250 participantes y añadió que el recorrido de las bicicletas formó parte del Festival de las Artes (ArtsFest) que se llevó a cabo durante el verano en el Parque Belvedere y que estuvo patrocinado en parte por la oficina de la Supervisora por el Primer Distrito, Gloria Molina y otras agencias gubernamentales.

El mismo, comenzó el 30 de junio, con fuegos artificiales y otros tipos de actividades y se prolongó por varios meses, culminando ayer para cerrar informalmente el verano en el Este de Los Ángeles.

Una de las actividades que atrajo la atención de los asistentes fueron las clases de seguridad impartida por miembros de Walk’n Rollers, organización sin fines de lucro que colabora con las escuelas para enseñar a los niños las medidas que deben tomar al andar en bicicleta y las ventajas que esta actividad le proporciona a su salud.

Jim Shannan, fundador de Walk’n Rollers, señaló que el objetivo de su organización es “motivar a los niños y jóvenes a ir a la escuela ya sea caminando o en bicicleta”, dijo Shannan, destacando que trabajan estrechamente con programas después de la escuela porque es importante “comenzar tan temprano como sea posible porque a los niños les toma bastante tiempo comprender las señales de tránsito y para cuando llegan a la escuela secundaria ya son capaces de conducir una bicicleta hasta la escuela”, dijo Shannan.

Pero no todo fue actividad física, sino también cultural, con una visita al “museo de ciencias ambulante” que llegó a las inmediaciones del parque para que los niños y adultos tuvieran la oportunidad de apreciar y aprender sobre la vida marina. El museo, perteneciente al Museo de Historia Natural del Condado de Los Ángeles y patrocinado por la Fundación Max H. Gluck, es un tráiler acondicionado interiormente en forma de submarino, ofreciendo al visitante la sensación de que está sumergiéndose en las profundidades del mar.

“Esta es la forma en que traemos el museo a la comunidad y nuestra meta es que el museo sea más accesible para llevar los recursos a la comunidad y llegar hasta las personas que no tengan la costumbre de visitar museos”, dijo Gina Hall, directora de exhibición y educación para la comunidad del Museo Historia Natural del Condado de Los Ángeles. “También tenemos la meta de promocionar el museo en la comunidad para que aprendan sobre el mundo natural”, añadió, destacando que además del museo de vida marina, dirigido a estudiantes de 6 a 8 grado, poseen otro sobre arqueología para estudiantes de escuela primaria.

Para los que no querían participar de los eventos que se llevaban a cabo alrededor del parque, existía la opción de sentarse a la orilla del pequeño lago del parque, a la sombra de los árboles para huir del calor y disfrutar de un día de pesca en familia. “Es la primera vez que venimos a pescar aquí pero no hemos tenido suerte porque solo hemos pescado una almeja”, dijo riendo Marta García, quien llegó al parque a las 7 de la mañana para participar en la actividad acompañada de su esposo e hijo. “Lo hacen todos los años y vamos a tratar de seguir viniendo porque no hay que desanimarse porque para todo es suerte”, añadió.