Legaliza ya tu negocio propio

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Legaliza ya tu negocio propio
Los hermanos Romero posan frente a su negocio de tapicería en Lynwood.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Una vez que una persona tiene un negocio, por pequeño que este sea, debe constituirse como entidad legal para determinar cómo presentará sus impuestos. Además, operar bajo una entidad de pequeño negociante puede otorgarte beneficios para adquirir créditos, participar en programas de ayuda a pequeños empresarios y tener acceso a información y asesoría por parte de la Administración de Pequeños Negocios (SBA).

Existen dos tipos básicos de constitución legal que puede formar un solo individuo: corporación (corporation) o propietario único (sole propietorship). También existen las sociedades (partnerships) y la compañía de responsabilidad limitada (Limited Liability Company o, LLC), pero en esos casos casi siempre figuran entidades con más de un propietario. Todas tienen sus ventajas y desventajas, pero siempre hay una que se adapta mejor a cada tipo de actividad y nivel de operación del negocio.

Es la más simple y casi siempre se interpreta que el dueño es empleado del negocio. La mayor ventaja es que no se necesita papeleo para formarla. Simplemente, se comienzan las operaciones, y ya está constituida. Casi siempre llevan el nombre del individuo, que es el dueño de su propio negocio.

Su mayor desventaja es que el dueño es responsable de todas las deudas o responsabilidades legales del negocio, lo que constituye un alto riesgo. En caso de que la empresa del propietario único tenga algún problema legal o deudas, él tendrá que cubrirlas con sus propiedades y capital. En este caso, el propietario único paga impuestos por todos los ingresos del negocio como un contribuyente individual, incluyendo impuestos por ser empleado propio, además de Medicare y Seguro Social.

Debido a sus beneficios en la reducción de impuestos y la protección de las posesiones personales, el incorporarse parece ser el recurso más común para muchos pequeños negocios. Según la SBA su principal ventaja es que su dueño no es personalmente responsable de las deudas o responsabilidades legales de la corporación. Al abrir una corporación, se crea una entidad legal independiente, una persona jurídica con derecho a operar con personalidad propia. Esta corporación tiene capacidad para abrir una cuenta de banco, poseer propiedades y hacer negocios bajo su propio nombre.

La desventaja de este tipo de entidad es que requiere varios trámites y documentos para poder abrirla, y la corporación tiene que realizar reportes anuales. Pero los beneficios en impuestos superan esos esfuerzos. Por lo general, las corporaciones tienen entre un 200 y 300% de deducciones más que un propietario único. Se puede deducir el total del costo de un automóvil o el uso de una parte de la propiedad por concepto de oficina, entre otras cosas.