Una uniformidad necesaria

Las prisiones de California están sobrepobladas, en gran parte, debido a las leyes que consideran como un delito serio el uso de drogas como las cocaina y heroína. Esto ocurre porque la ley actual no otorga ninguna discrecionalidad a los fiscales a la hora de presentar cargos.

El proyecto de ley SB 649 del senador Mark Leno (D-San Francisco) busca uniformar el castigo que recibe una persona por consumir drogas. Hoy un fiscal puede acusar de un delito menor a un usuario de metanfetamina, mientras que está obligado a presentar cargos de un delito mayor o felonía si el indivoduo está acusado de consumir heroína, cocaina o crack.

La medida, de ser aprobada, ahorrará cerca de 159 millones de dólares anuales, según la Oficina del Analista Legislativo, al reducir los gastos por cárcel y permitir que los gobiernos locales distribuyan mejor sus recursos para libertad condicondiconal, servicios mentales y tratamientos para las drogas.

Básicamente, la legislación flexibilizará el trato que se otorgue a los aproximados 10 mil casos anuales de posesión de drogas. Tanto los fiscales como los jueces no estarán atados de manos y pies para buscar el mejor camino rehabilitador para alguien procesado por posesión de drogas en lo personal que no sea para la venta.

Este cambio tendrá un impacto positivo tanto en el presupuesto estatal como en reducir la sobrepoblación penal.

El proyecto de ley fue aprobado hace unos días por la Asamblea, regresa al Senado y se espera que vaya a la firma del gobernador. El Gobierno federal ya está trabajando para elimin ar las condenas obligatorias por uso de drogas y hay 13 estados que ya tiene leyes equivalentes a la SB649. Es hora de que California también haga lo suyo.