Canelo y Mayweather: listos para el gran duelo

Millones de dólares en juego y adrenalina hasta el tope. Floyd Mayweather Jr. quiere continuar su leyenda mientras que "Canelo" Álvarez busca entrar en la historia. ¿Quién vencerá?

Floyd Mayweather Jr. es la perfección física y técnica. Saúl “Canelo” Álvarez es la fortaleza y la fogosidad.

Ambos son elegidos de la gloria, los identifica la inteligencia para caminar la lona del ring, y los une un detalle estadístico no menor: nunca han perdido una pelea.

Valor agregado de más para sumarle a la motivación a tope que los embriaga de cara a su choque de este 14 de septiembre en el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas.

“The ONE” (“El Único”), como se ha promocionado el combate, no solo supone el regreso a los grandes combates de otras épocas, sino el choque generacional entre el mejor de su tiempo frente al que puede llegar a serlo, mientras que, de paso, desafían el récord histórico del sistema pago por evento.

La guerra de los invencibles, o si lo prefiere, la pelea de los $150 millones, que entre esto y aquello pueden llegar a sumar, podría ser también la primera de varias entre dos hombres como Floyd Mayweather Jr. y Saúl “Canelo” Álvarez, disímiles en estilos y formas de concebir el boxeo.

“Respeto a Mayweather por su gran carrera, pero todo tiene su momento, y éste es el mío”, ha dicho el mexicano, quien a sus 23 años y frente al mejor libra por libra del mundo tiene todo por ganar y poco que perder.

“Elegí enfrentar a ‘Canelo’ [Álvarez] porque ha demostrado que es un gran campeón y porque podemos tener un gran combate”, dice “Money” Mayweather. “He peleado antes contra muchos mexicanos y hemos sostenido grandes peleas”, añade.

Con el valor de su experiencia y su innegable categoría boxística, el polémico invicto de Las Vegas es favorito frente al azteca, quien debería tener una noche perfecta para derrotar por primera vez a su encumbrado rival, que tiene la ventaja de pelear en su gallinero, donde hasta ahora ha sido invencible.

No obstante, la noche perfecta de Álvarez pudo haber empezado hace muchas semanas en Big Bear Lake, donde llevó a cabo una preparación sin olvidar ningún detalle.

“He tenido la mejor preparación de mi vida para enfrentarme y ganarle al mejor rival de mi carrera”, dice el jalisciense.

Coinciden los expertos en que gran parte del resultado de esta pelea, y de la opción de “Canelo”, se va a explicar por su fortaleza mental.

Que es la pelea en la que debe desentrañar todo el rompecabezas que supone el estilo elusivo de Mayweather, pocos dudan, sin embargo, que el verdadero examen de Álvarez y su esquina está en saber si pueden llevar a cabo un plan de pelea y no terminar frustrados frente al enigma que suele ser cada minuto de cada asalto frente al nativo de Michigan.

“Tenemos que ser capaces de pelear tres minutos de cada uno de los 12 asaltos”, recomienda Oscar De la Hoya, promotor del combate y quien perdió con Mayweather en 2007.

“Ellos saben [‘Canelo’ y su equipo] que tenemos que lanzar cien golpes por asalto. Se los he dicho muchas veces”, culmina el mandamás de GBP.

Con todo por ganar, Álvarez sube al cuadrilátero con una ventaja aparente y una ventaja real. La primera es que la pelea se realizará en 152 libras, que es un peso más cercano a las 154 libras de los superwelters en que está habituado a pelear. Por contra, Mayweather, un genio en las 147 libras, apenas ha peleado dos veces (con De la Hoya y Miguel Cotto) como superwelter, dando en ambos casos 151.5 libras. Subir de peso bien podría bajarle velocidad y ritmo, por lo que ya no sería tan “invisible” para su rival.

La segunda ventaja, decisiva y que podría ser crucial, es que el mexicano enfrenta a un peleador extraordinario, pero que a los 36 años bien podría empezar a mostrar signos de decadencia, como ha pasado con todos los grandes campeones.

“Ahora, a los 36 años, es cuando Mayweather se enfrenta a un hombre que puede derrotarlo”, es el colofón que le pone al debate Óscar de la Hoya.

Con las apuestas a favor de Mayweather, todos creen que la pelea irá a la distancia, y que la vía para Álvarez —y ésa es casi su única opción— es ganar por nocaut.