Las mascotas ayudan a desarrollar la responsabilidad en los niños

Las mascotas son claves en el proceso del desarrollo de la responsabilidad en niños y niñas
Las mascotas ayudan a desarrollar la responsabilidad en los niños
Los perros y los gatos son las mejores mascotas para los niños más pequeños.
Foto: Agencia Reforma

Dalila CarreñoAgencia Reforma

MÉXICO, D.F. — Las responsabilidades que se adquieren al tener una primera mascota se pueden extender a otros ámbitos de la vida de los pequeños, como la escuela, señalan especialistas.

Claudia Edwards, médico veterinaria y actualmente estudiante de psicología, indica que a los niños se les deben otorgar ciertas responsabilidades según su edad, de modo que un niño de seis años ya es capaz de saber qué cantidad de alimento requiere su animalito.

“El adulto le puede explicar cómo calculó la dosis y hasta se puede ir pensando en las matemáticas con los niños. También se les puede encargar que levanten el alimento, porque los perros no deberían tenerlo siempre a su disposición, sino en horarios fijos”, dice Edwards.

En ese sentido, agrega que es muy útil para un pequeño contar con una mascota.

“Si el niño ya es un poco más grande, en un calendario puede poner qué días le toca baño o vacunas. Son planeaciones de tarea a mediano y largo plazo. Es importante que también aprendan a levantar el excremento con una bolsita, porque normalmente le dejan esas tareas a las mamás”, apunta Edwards.

“Eso pasa porque a veces hay adultos que les dicen que recoger es más un castigo, y hay que enseñarles a los niños que es parte de las cosas que hay que hacer”, detalla.

Con los niños, indica la especialista, funciona una técnica llamada “economía de fichas”, a partir de la cual los pequeños obtienen o pierden puntos intercambiables por premios dependiendo de sus comportamientos.

Por ejemplo, si todos los días tenía que sacar a pasear al perro y el niño lo hace, se gana una canica, y si junta las cinco al final de la semana se le puede cambiar por una ida al cine. Pero si un día hizo algo mal se le puede quitar una canica. Así el niño sabe que hay consecuencias para todo: lo positivo y lo negativo.

“Esto sirve mucho en temas que tienen que ver con perros, para enseñarles a ser responsables, fijarse metas. En niños más grandes, de 10 o 12 años, también se puede tener un calendario donde venga la tarea de la escuela, del perro y de la casa”, explica.

Rodrigo González, experto en comportamiento canino, coincide con Edwards en los beneficios de tener una mascota.

“Con un perrito se tienen que hacer tareas diarias para que resulte la relación como se desea porque, por ejemplo, si no lo cepillas, la casa se llenará de pelos y olerá mal. Si no lo educas, el perro tendrá mucha energía guardada y al final explotará”, puntualiza González. “A lo mejor lo primero que puede hacer un niño al levantarse es sacar al perro a la zona de baño; o cuando regresa de la escuela llevarlo a caminar, actividad que debe realizarse entre dos y tres veces al día”.