El color de los millones

'El Único' amenaza registros y cifras en el boxeo de Las Vegas
El color de los millones
Cerca de 13 mil personas se reunieron en el MGM para ser testigos del pesaje entre Saúl Álvarez y Floyd Mayweather Jr.

LAS VEGAS.— Puede ser la pelea de los 200 millones de dólares, según lo reconocen al interior de GBP, y ya es la pelea que bate el récord de taquilla en la puerta de acceso con 19.7 millones.

Y también puede ser la pelea en la que, o Mayweather o “Canelo” Álvarez, pierdan su condición de invictos.

Días de récords como el de ayer cuando fue necesario abrir al público toda la arena principal del MGM, para acomodar a las casi 13 mil almas febriles que invadieron el recinto para darse una probadita de adrenalina en la ceremonia de pesaje.

A ritmo de banda. A puro mariachi o, para no fastidiar a Mayweather, algo de hip hop.

Los ausentes de principio de semana, cuando aún los taxistas no notaban el “salto de la pulga” en su bolsillo. Los que habían aplazado su llegada para mirarle de cerca la cara a los revendedores, llegaron al MGM.

“Sold out!” Dice la organización del evento.

“Sold out” en la taquilla, pero no en los pasillos, donde le pedían 2,200 por un boleto, arriba en el gallinero, a un turista que lucía asustado.

¿Y no habrá de otros precios?

Sí, allí cerca de ring side quedan unas pocas sillas a 9,400. Una manera de construir los números redondos de un negocio colosal.

Los parroquianos del lugar, habituados a pasar por todas estas situaciones dejan una percepción a “ojo de buen cubero” para tener en cuenta.

“Desde Ray Sugar Leonard contra Marvin Hagler, yo no veía tanta gente”, nos dijo Geofrey, un hombre que maneja limo por 30 años en la ciudad del pecado.

No será para tanto, pero sí es por la primera medición de fuerzas vista ayer en los pasillos y en la arena central, esto es superior a Márquez – Pacquiao o Mayweather – Cotto.

Dos casos de números mayores en la arena, pero no tanto en el PPV, donde el número que no deja dormir bien a Richard Schaefer es 2 millones 440 mil llamados, ni más ni menos el récord que impusieron Mayweather y De la Hoya en 2007.

Sí la misma noche de los 135 millones en la factura gruesa y… también por supuesto, la misma noche en la que Oscar llenó una mochila con 58 millones de dólares para él, lo máximo que ha ganado peleador alguno en la historia por un combate.

Esta vez Floyd puede batir ese récord si es que encuentra como sumarle algo a los 41 millones que tiene garantizados.

La noche se viste de fiesta y después de que la competencia feroz deje atrás su ropaje transpirado y sufrido, quedará tiempo y sensatez, para tomar un calculadora y ponerle el color a los millones.

Gana la casa.