Jefe de Policía de Vernon escucha a los inmigrantes

Daniel Calleros reconoció que algunos de sus familiares no tienen licencia para conducir
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Jefe de Policía de Vernon escucha a los inmigrantes
El jefe Daniel Calleros (de traje) en la reunión con activistas, abogados y residentes de ciudades del sureste de Los Ángeles.
Foto: Isaías Alvarado / La Opinión -

Elías Vega, un anciano de voz potente, se le acerca al jefe de la Policía de Vernon, Daniel Calleros, para quejarse que hay agentes que extienden infracciones a los inmigrantes y no permiten ser cuestionados. “No te dejan hablar ¿qué hace uno?”, pregunta.

Calleros lo ve a los ojos, le explica que hay patrullas con cámaras que registran las acciones de los policías y le sugiere presentar una denuncia. “Si no dices nada nunca se va a saber”, señala. Pero Vega, vecino de Maywood, le comenta que aún respaldado por un video sentiría temor. Entonces el jefe policiaco trata de inspirarle más confianza: “No debes tener miedo, en Vernon las cosas no son así”.

Desde que asumió el mando de la corporación, a finales de 2012, Daniel Calleros ha intentado estar cerca de la comunidad migrante, la mano de obra que mantiene viva a la pequeña ciudad industrial.

En enero pasado, de un día para otro, él ordenó un cambio que en la ciudad de Los Ángeles tomó meses: detener los decomisos por 30 días de los autos de los indocumentados si éstos cumplen con ciertos requisitos, como portar identificación y no tener multas por ese motivo.

Hijo de padres mexicanos y criado en el Este de Los Ángeles, Calleros explica qué lo motivó para dejar de castigar a los inmigrantes: “Yo tengo familiares y amigos que tampoco tienen licencia de conducir“.

Quien ha sido agente de policía en Vernon por 25 años sabe bien que a diario miles manejan sin licencia de conducir por las calles de esa ciudad. “Si usan el autobús tienen que esperar varias horas”, expone.

Vernon tiene apenas cinco millas cuadradas de extensión, pero es centro de empleo de cerca de 46,000 personas.

Para el jefe policiaco, la reciente aprobación de la ley AB 60, que otorgaría licencias a los sin papeles, representa un avance para la seguridad de California, por eso cree que el gobernador Jerry Brown debe firmarla. “Más personas conocerán las leyes de tránsito, sabrán cómo manejar”, comenta.

Con 42 policías y un presupuesto anual de 8.7 millones de dólares, la Policía de Vernon tenía múltiples acusaciones de perfil racial, las cuales han disminuido con la jefatura de Calleros.

A él no es extraño verle en reuniones fuera de su jurisdicción en Huntington Park, Bell, Maywood, South Gate o el Sur de Los Ángeles.. “Yo nací en el Este de Los Ángeles, ya no vivo ahí, pero mis padres sí y los visito cada fin de semana, ésta todavía es mi área”, subraya.

Activistas afirman que Calleros es el primer jefe de policía en Vernon que los escucha, a pesar de que ya habían estado latinos en ese cargo. “Es humilde”, describe Carlos Husman, de Maywood. “El que haya parado los decomisos es un gran paso”, agrega.

Calleros considera que la nueva política de incautación de coches –que reconoce las licencias de otros países y permite que alguien con una licencia de California se haga cargo del coche es “balanceada”.

“Yo sé que es muy difícil para las personas sin papeles obtener una licencia, pero nuestro trabajo es proteger a los ciudadanos”, comenta.

A la espera de la ratificación de la ley AB 60, el jefe policiaco aconseja a los indocumentados que manejan por las calles de Vernon tener precaución. Esto recomendó recientemente: “No permitan que la Policía los pare, manejen con cuidado, tengan el carro con placas al día, vean la velocidad permitida por donde pasan”.

Al despedirse de los asistentes expresó una palabra del caló latino que resume lo anterior: “¡Truchas!”.