Veterano de guerra latino lucha contra mal de Alzheimer

El mal de Alzheimer requiere un diagnóstico temprano y terapia constante
Veterano de guerra latino lucha contra mal de Alzheimer
El veterano latino Pablo Hernández, durante una de las actividades del Alzheimer's Family Services Center en Huntington Beach.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Pablo Hernández es un veterano de la guerra de Corea que recuerda claramente el día de su retorno a Estados Unidos como uno de los momentos más felices de su vida.

Sin embargo, diariamiente Pablo tiene problemas recordando lo que sucedió el día anterior y algunas veces piensa que se encuentra en el Bronx, en la ciudad de Nueva York.

“Mi cerebro ya no funciona bien. Yo sé que es difícil para la familia y para mí también. Hay personas que creen que yo no les quiero hablar; yo les digo que no me acuerdo de ellos. No estoy loco, lo que sucede es que mi cerebro ya no funciona como antes”, dice.

Este veterano de 78 años de edad fue diagnosticado con Alzheimer’s hace más de un año.

Según los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el mal de Alzheimer es la causa más común de demencia entre los adultos mayores, afecta la memoria, el lenguaje, el comportamiento social y el razonamiento, e influye en la habilidad para realizar actividades cotidianas.

Las estadísticas oficiales indican que el Alzheimer afecta a uno de cada ocho adultos mayores en Estados Unidos y es la sexta causa de muerte más frecuente, a nivel nacional.

Este padecimiento no sólo afecta a la persona diagnosticada sino también a sus seres queridos. Estadísticas de la Asociación Americana de Alzheimer sobre el impacto de la enfermedad, indican que más de 15 millones de personas cuidan a un ser querido con este mal o víctima de demencia.

En el caso de Pablo, él concuerda en que su enfermedad ha afectado a su familia.

Antes de buscar ayuda profesional, estaba muy retraído. No quería hablar ni interactuar con otras personas.

“Comencé a ir a clases para mantener la mente activa. En este último año he mejorado mucho, he aprendido que el Alzheimer’s es una enfermedad que interfiere con la memoria. Yo le digo al profesor que no recuerdo lo que hicimos en clase un día anterior, aunque tenga el cuaderno en frente de mí y pueda ver que es mi letra, no recuerdo nada… sigo yendo a clases porque sé que me ayuda, sé que entre más ejercicios de memorias practique, mejor para mí”, agrega.

Tres días a la semana, Pablo acude al centro Alzheimer’s Family Services, en Hungtington Beach, a pocas millas de su casa en Lake Forest, en el Condado de Orange. En este centro, él participa en actividades divertidas como trivias sobre eventos recientes, juegos de memoria y bingos, además de recibir terapias enfocadas a la socialización y consejería.

Mónica Ponce, directora interina de Alzheimer’s Family Services Center, dice que este centro acepta a todas las personas que han sido diagnosticadas con algún tipo de problemas con la memoria, ya sea por demencia, derrames cerebrales o Alzheimer’s.

“Con frecuencia, en la comunidad latina se tiende a no aceptar el padecimiento o el diagnóstico y entre más temprano se diagnostique y se trate, más se retrasan los síntomas”, dice Ponce.

El centro ofrece servicios individuales y apoyo para los familiares, y el costo de comidas, supervisión médica y farmacéutica, y actividades de terapia están cubiertos para personas con Medi-Cal y veteranos.