Breves

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Varias personas caminan por el lugar donde se produjo una explosión en el centro de Bagdad (Irak).
Foto: EFE

La mayoría de los líderes y partidos políticos iraquíes firmaron ayer un pacto de “honor y paz social” para tratar de detener el derramamiento de sangre y la violencia sectaria que afecta al país.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki; el vicepresidente Jodeir al Jasai y el presidente del Parlamento, Osama al Nuyeifi, son algunos de los dirigentes involucrados en dicha iniciativa.

El asesinato del activista de izquierdas Pavlos Fyssas a manos de un neonazi ha hecho saltar las alarmas del Ejecutivo griego ante el peligro de una desestabilización del frágil clima social y, tras los primeros disturbios, el mensaje principal del Gobierno se ha centrado en llamar a la calma.

El presidente de Irán, Hasán Rohaní, propuso ayer que su Gobierno actúe como mediador en el diálogo entre el Gobierno y la oposición en Siria, al tiempo que condenó “rotundamente” la “desgarradora violencia” en ese país.

Al menos 16 miembros de las fuerzas de seguridad afganas murieron y otros 14 resultaron heridos en un ataque talibán a un convoy en la provincia de Badkhshan, en el norte de Afganistán, informaron ayer a Efe fuentes oficiales.

Las fuerzas de seguridad paquistaníes han cursado detenciones y denuncias en una remota zona rural del centro del país donde persiste la tradición de andar sobre brasas para probar la propia inocencia, dijo ayer a Efe una fuente oficial.