Chef, una profesión que está de moda

Más escolares latinos optan por seguir la carrera de artes culinarias

Chef, una profesión que está de moda
Estudiantes del departamento de artes culinarias del Cerritos College.
Foto: suministrada

Última entrega de la serie dedicada a la influencia de las gastronomía latina, y sus representantes, en el sur de California.

Tenía nueve años cuando quedó huérfano de madre y con su edad de niño no tuvo problema en dejar a un lado los juguetes para ayudar a su padre a cocinar los alimentos que ponía a diario en la mesa para él y sus tres hermanos.

Y es que para Santiago Ortiz, hoy de 20 años de edad y estudiante de artes culinarias en el Cerrito College, el cocinar es su mejor juego, su pasión, su profesión y su futuro como empresario.

“Desde muy niño me gustó cocinar, porque para mí el cocinar es una forma de expresión, al igual que la música”, cuenta el angelino, residente de Montebello, quien ya trabaja en la cocina de un restaurante de Pico Rivera. “Y me gusta porque puedo tener a todos los miembros de mi familia alrededor de la mesa. La unidad cultural y familiar que se da con la comida, no tiene comparación ni precio”.

Jessica Pasilla, de 32 años y también estudiante del Cerritos College, está enamorada de su profesión.

“Amo cocinar”, dice esta madre de origen mexicano. “Ya tengo un título en el área de la panadería y pastelería, pero regresé a las escuela para sacar mi título de chef y ya logré un trabajo en uno de los nuevos restaurantes del aeropuerto de Los Ángeles. Sólo estoy a la espera de que verifiquen mis datos”.

Jesusita López, co-directora del departamento de artes culinarias del Cerritos College, ha visto en los últimos años un incremento notorio de jóvenes —de todas la etnias— recién egresados de las preparatorias o personas mayores que desean ser chefs.

“Pienso que el incremento mucho tiene que ver con la programación de las cadenas de televisión de cocina que han puesto la profesión de chef en un nivel profesional donde muchos jóvenes de hoy quieren estar”, dice la también instructora, de origen mexicano. “Es increíble cómo el canal Food Network ha influido en hacer atractiva esta profesión. Cuando les pregunto a mis estudiantes quiénes de ellos lo ven a diario, casi todos levantan la mano”.

López denota que la primera gran sorpresa que se dan los estudiantes que optan por seguir las artes culinarias es que no es una carrera fácil ni tan glamurosa como la ven en la televisión.

“Ser chef es una profesión difícil, de intenso esfuerzo y dedicación para aprender las diferentes técnicas de cocina y las destrezas administrativas del manejo de un presupuesto de ingresos y gastos y de las normas de higiene que se deben seguir en una cocina”, acentúa López.

Para la chef Lala, autora de varios libros de cocina, el incremento de los estudiantes en las escuelas culinarias no sólo se está dando en Los Ángeles sino en todas partes del país.

“Esto se debe a la necesidad que se tiene en la actualidad de chef preparados que sepan cocinar una comida gourmet”, explica Lala. “Y también se debe a la gran oportunidad que hoy se tiene de tener más escuelas culinarias que están aprovechando en preparar a sus estudiantes con las exigencias del mercado actual”.

Los interesados en seguir la profesión de chef tienen la opción de ingresar a los programas de los colegios comunitarios o a los programas de escuelas enfocadas solo en las artes culinarias.

La gran diferencia entre estas dos opciones, explica López, es que en los colegios comunitarios la carrera dura de un año y medio a dos, y se paga mucho menos (cada crédito vale un poco más de $30) que en las escuelas especializadas como Le Cordon Bleu, donde el estudiante puede llegar a pagar unos 50 mil dólares por un entrenamiento de unos nueve meses.