CARECEN cumple 30 años de servir a inmigrantes de LA

La organización CARECEN surgió para ayudar a inmigrantes centroamericanos en Los Ángeles hace 30 años
CARECEN cumple 30 años de servir a inmigrantes de LA
Felicitas Mejia llegó a CARECEN en el 2002 para saber más del TPS a los salvadoreños. La organización, que nació para asistir a los expulsados por las guerras civiles en América Central, cumple 30 años
Foto: Archivo

Lo que un grupo de jóvenes inició a principios de la década de los 80 con sus protestas en el Parque MacArthur por la intervención militar de Estados Unidos en Centroamérica, se convirtió en una de las organizaciones más fuertes para la defensa de los inmigrantes en todo el país, que ya alcanzó sus tres décadas de existencia.

Eran jóvenes que simpatizaban con las ideas revolucionarias del nicaragüense Augusto César Sandino y del salvadoreño Farabundo Martí.

Estaban integrados en el Comité de Solidaridad Centroamericana que más tarde se llamó Comité Farabundo Martí y derivó, en 1983, en el Centro de Refugiados Centroamericanos (CARECEN).

Jorge Rivera era uno de ellos, un inmigrante salvadoreño que había llegado al país muchos años antes, en 1968, quien por su condición legal migratoria se convirtió en una de las cabezas del movimiento y empezó a organizar a los muchachos que llegaban de centroamérica.

“Empezamos a recibir a los refugiados que venían huyendo de la muerte, de la tortura, de la masacre, fue cuando formamos CARECEN, le pusimos así por las carencias que tenía la gente que iba llegando”, dijo Rivera.

Fue entonces que CARECEN nace como una organización enfocada en brindar asistencia humanitaria a la oleada de expulsados por las guerras civiles en América Central.

Una década después se le hizo una modificación al nombre de la organización, se cambió la palabra “Refugiados” por la de “Recursos”.

“Estaban llegando miles de salvadoreños y guatemaltecos debido a la guerra civil y tenían un sinnúmero de necesidades, como encontrar casa, trabajo y hasta ropa, porque muchos venían sin nada, solo con una mochila al hombro”, recordó la entonces estudiante de leyes, Ángela Sanbrano.

Ella llegó a ser directora de CARECEN de 1995 a 2007 y recordó que también se formó el grupo CRECEN, enfocada más en objetivos políticos.

“Eran organizaciones hermanas, una encaminada a ofrecer servicios de sobrevivencia, humanitaria, y la otra con el objetivo de organizar a los salvadoreños para abogar por sus derechos civiles, para dar a conocer lo que estaba pasando en Centroamérica con la guerra y exigiendo que Estados Unidos parara la ayuda e intervención militar”, comentó.

El People’s College of Law, donde estudiaba Sanbrano, ofreció en ese entonces un espacio para establecer las primeras oficinas de CARECEN, en la calle Bonnie Brae.

“Yo no fui fundadora, pero fui parte de apoyo para la fundación de CARECEN en 1983, solía acudir al MacArthur Park y ahí me conecté con los salvadoreños y centroamericanos porque hacían marchas, mítines y actividades políticas, y junto con otros compañeros de la escuela empecé a apoyarlos… en ese entonces también eran estudiantes María Elena Durazo, Gil Cedillo y Antonio Villaraigosa, que apoyaban el movimiento de los salvadoreños”, recordó.

A 30 años de su fundación, Sanbrano considera que el apoyo de la comunidad y de individuos de Los Ángeles es lo que ha mantenido a CARECEN como la organización centroamericana más grande en Estados Unidos.

“No es fácil sostener a una organización durante 30 años, una organización que crece, se desarrolla y se fortalece, y es gracias también a que se ha mantenido la visión y la misión de los fundadores de CARECEN, de promover y defender los derechos humanos y civiles de la comunidad centroamericana y desarrollar su liderazgo”, agregó.

En tres décadas la organización pasó de ser un centro para la sobrevivencia de los refugiados a una institución para la defensa de los inmigrantes con asistencia legal, migratoria y educativa.

También se considera a CARECEN como la organización motor que dio vida al TPS y a la Ley NACARA.

“Hemos sobrevivido 30 años porque así como la comunidad ha cambiado y evolucionado, así también la organización lo ha hecho, porque la prioridad en CARECEN es poder sentir a la comunidad inmigrante en Los Ángeles”, dijo Martha Arévalo, actual directora de CARECEN.

Arévalo, quien ha estado involucrada en CARECEN durante 20 años, dijo que después de los Acuerdos de Paz y de los disturbios de Los Ángeles, en 1992, la organización sufrió una transformación.

“En los 90 ya eran inmigrantes adaptados que no se iban a regresar y entonces empezamos a trabajar en temas como la reforma educacional y programas de jóvenes”, comentó.

CARECEN fue reconocida por sus programas de liderazgo juvenil y desarrollo económico que creó tras los disturbios por la golpiza a Rodney King para mejorar el entendimiento entre los diversos grupos raciales.

La donación de la corporación ARCO para la adquisición de su actual edificio fue parte de ese reconocimiento.

Daniel Sharp, director legal de CARECEN, dijo que la clave no sólo es ofrecer servicios, sino involucrar a la comunidad para buscar sus propias soluciones.

“Los primeros quince años de CARECEN fueron llamar la atención de las violaciones de derechos humanos en Centroamérica, frenar deportaciones, buscar estabilidad para la comunidad refugiada”, mencionó Sharp. “Luego el enfoque cambió, porque había una segunda generación de centroamericanos, era cuestión de priorizar la educación y otras necesidades, pero siempre con el enfoque de la necesidad de estatus legal migratorio”.