Los Olvidados

Pareciera que el título de la película de Luis Buñuel en México aplica perfectamente entre los mexicanos que viven en Estados Unidos.

No es nuevo el reclamo al Gobierno mexicano que a pesar de contar con varios programas para atender a los paisanos, poca importancia le dan al posible puente cultural, social, económico y político entre los mexicanos que viven en su país y los que han decidido venir a vivir a Estados Unidos. Un ejemplo de ello es el deficiente sistema de participación electoral diseñado para la diáspora.

A 10 años de haber sido creado el Instituto de los Mexicanos en el Exterior (IME), por ejemplo, no se ha aprovechado ni la fuerza numérica o política que el grupo podría tener como interlocutor en la relación bilateral entre México y Estados Unidos. Y si bien el IME se instituyó en abril del 2003, la administración priista de Enrique Peña Nieto no es la excepción para demostrar que el interés sobre los mexicanos en el exterior no es importante para los gobiernos que aún operan de manera casi prácticamente doméstica.

En menos de ocho meses de ser asignado como titular del IME, Arnulfo Valdivia Machuca, ahora alista ya sus maletas para ser el Embajador de su país en Colombia. Pareciera que el Gobierno mexicano no está dispuesto a establecer una política más relevante, no solo con los mexicanos en todos los países del orbe, sino en particular con los que están en Estados Unidos que entre documentados e indocumentados hacen una población ya de unos 33.7 millones de personas, casi la población de Venezuela o Colombia.

El nuevo titular del IME debería llegar con mucha energía y con una agenda muy bien orientada hacia establecer los puentes bilaterales que la relación entre México y Estados Unidos necesita tanto en el ámbito político, cultural, económico y de seguridad mutua.

Eso es lo menos que se merece una comunidad que lleva a su patria en el corazón y que, con su trabajo, es responsable de ser una de las mayores fuentes de ingreso para su país.