Todo sobre el té

Yurina Melara Valiulis, Ms. PhD

yurina.melara@laopinion.com

Siempre me han interesado los tés y las infusiones. Encuentro muy interesante el poder del agua, flores y hiervas. Por eso cuando encontré un cupón de descuento para el Festival Internacional de Té, que se realizó en el Museo Japonés, en el Centro de Los Ángeles, no dude en asistir.

En esta ocasión fui con mi hija Isabella, de diez años, a quien le gustan los tipos de tés más modernos como Chai Latte y Green Tea Frapuccino, así como los tés que mezclas de frutas diferentes frutas. Cada tarde, cuando regresa de la escuela, ella me dice que “necesita” un té.

Desde que llegamos al festival, Isabella sacó su tacita de té blanca estilo chino y comenzó a probar los más de 15 sabores de té que estaban degustando en los vendedores.

Unos tés eran blancos, otros amarillos, unos tenían mucha cafeína, otros no tenían. Algunos tenían sabor a vegetales, otros a frutas, y otros un sabor que para mí, era un gusto a “nada”.

Realmente, hay algunos tés, principalmente los blanco que tienen sabor a agua hervida. Seguramente mi paladar para tés no está muy desarrollado.

Más allá del sabor, los tés tradicionales chinos tienen propiedades estimulantes, relajantes, desinflama y, en algunos casos, muchas personas dirían que poseen hasta elementos curativos. Yo no estoy completamente convencida de todas las propiedades que se les adjudica, pero sé que hay estudios financiados por el gobierno federal que investigan algunas de esas propiedades.

Té verde — Contiene un químico llamado “catechin” que es un antioxidante natural. Mejora la circulación de la sangre, puede ayudar a bajar la presión, a controlar la diabetes y a perder peso. El contenido nutricional del té puede variar dependiendo de la marca. Cuando lo prepare utilice agua caliente, no agua hirviendo para que mantenga sus propiedades.

Té blanco — Es una tradición milenar china para relajar el organismo, lo que ayuda a bajar la presión y puede ayudar a bajar de peso, especialmente cuando se toma sin azúcar en sustitución de otras bebidas. Este té tiene un sabor muy suave, por lo que en restaurantes lo combinan con frutas como albaricoque o nectarinas. El té blanco se tornó muy popular en Estados Unidos después de que la cantante Britney Spears dijo que ella sólo toma este tipo de té.

Té amarillo — Por su exquisito sabor y ligereza, este té era la bebida predilecta de los emperadores chinos. Es un poco más complicado encontrar té amarillo y muchas veces se confunde con el té verde. Este no ha sido tan estudiado como los otros, pero se sabe que tradicionalmente se ha utilizado para mejorar la salud del corazón y se cree que puede ayudar a prevenir cáncer.

Recuerda lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.