EL Fin de una pesadilla

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La de Patricia Salazar es la tragedia de muchos en el área de Los Ángeles que han aprendido a conducir viendo constantemente el espejo retrovisor, previniendo la aproximación de algún policía. En nueve años, sus carros han ido a parar al corralón en tres ocasiones por no tener licencia de manejo.

“Siente uno mucho estrés, temor e impotencia porque no puedes hacer nada”, expresa Salazar, quien ha pasado 20 de sus 50 años en Estados Unidos. Y hasta ahora “El Norte” le hace justicia: a partir del año 2015 (el proceso se adelantaría si lo dispone el Departamento de Vehículos de California, DMV) el gobierno estatal concederá el privilegio de portar una licencia marcada y de manejar en paz.

“Me pienso comprar un carro más reciente”, comenta esta veracruzana que conduce un compacto “del año del caldo” para no sufrir si lo abandona en el corralón por no pagar una cuota de $1,500. Es algo común en las comunidades latinas, aunque —a decir de grupos que las defienden— éste se ha convertido en un distintivo para los agentes que actúan basados en el perfil racial.

“Se acabó la pesadilla, gracias a Dios”, celebra esta mujer que se dedica al aseo de viviendas. “Vamos por más, porque queremos la reforma migratoria”, agregó.

María Mejía, originaria de El Salvador, aún se pregunta por qué la Policía le ha quitado tres carros, si su única falta ha sido ir a trabajar como lo hacen miles en esta ciudad, manejando. “Me veo obligada porque debo llevar a mis niños a la escuela y tengo que ir al trabajo”, señaló la residente de Koreatown, un barrio angelino donde el 30% de los adultos no tiene papeles, de acuerdo a un reporte de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

En 14 años, cuenta Mejía, de 50 años, la Policía le ha decomisado los coches tres veces, y en cada ocasión ha pagado más para sacarlos del depósito: primero $1,500, luego $1,800… “Sin sumarle los tickets [que impone la corte por conducir sin licencia] que los van duplicando”.

Para Mejía, quien trabaja limpiando casas en Hollywood Hills, un vecindario de clase alta, tener licencia será de gran alivio para su familia. “Nos va a proteger de que nos quiten los carros”, dice.

Ayer, la Liga Nacional de Abogados pidió a las ciudaddes imponer una moratoria que detenga las incautaciones. “Los decomisos de coches por 30 días a conductores sin licencia se realizan en un nivel alarmante, sobre todo por el Sheriff de Los Ángeles”, indicó la abogada Cynthia Anderson-Barker.