Es vencer… o sufrir

Kershaw intentará guiar a los Dodgers a dar el primer golpe de la serie en Atlanta
Es vencer… o sufrir
El cubano Yasiel Puig, aquí durante la práctica de bateo ayer en Atlanta, será un peligro para los Bravos.
Foto: AP

Los números, estadísticas y récords, por muy grandiosos que hayan sido y escritos en letras de alto relieve, han quedado atrás.

A partir de hoy arrancan las grandes jornadas de postemporada cuyos triunfos están al alcance solo de los elegidos. De los que saben manejar a la perfección la adrenalina.

Los Dodgers abren hoy en Atlanta marcados como favoritos por la presencia en la lomita del as Clayton Kershaw, nuevamente candidato al premio Cy Young de la Liga Nacional.

Kershaw, segundo en las Grandes Ligas en ponches con 232, debe de estarse frotando las manos toda vez que se mide hoy a un equipo al cual pertenecen tres bateadores con más de 150 K’s en su contra: los hermanos Upton, Justin y B.J. y Dan Uggla, este trío vio pasar el tercer strike o lo abanicaron más de 150 veces.

Aunque cabe apuntar que los Bravos y su mánager, el cubano Fredi González, decidieron dejar en la banca a Uggla, que pese a haber descargado 22 jonrones, bateó para .179, el más pobre promedio entre los equipos clasificados a los playoffs.

No solo la tribu de Atlanta encara el primer juego del playoff con altos interrogantes en la ofensiva, los Dodgers saben que el cubano Yasiel Puig va al lineup con promedio de .146 (siete hits en 43) turnos en los últimos 14 juegos, con tres jonrones y cinco carreras impulsadas en ese lapso.

“Eso ya pasó. Los playoffs son otra cosa. Todos estamos conscientes de ganar el primer juego y llevar los partidos día a día sin ver atrás. Todos soñamos con llegar a la Serie Mundial”, dijo un Puig entusiasmado, que cerró la temporada con promedio de .319 (122 hits en 382 turnos) en 104 partidos.

En tanto, otra de las bujías del equipo, Hanley Ramírez, que participará por primera vez en una postemporada, subraya que pese a no haberse cerrado tan candente en el aspecto ofensivo, la mentalidad del equipo es de victorias.

“Nosotros no pensamos en lo negativo. La gente negativa no la queremos cerca. Nunca he tenido la oportunidad de estar en un playoff, voy a ver qué se siente ya en el terreno. Vamos a tratar de hacer lo mismo, no cambiar, no hacer más de lo que se puede, evitar la presión”, subrayó el estelar paracorto dominicano.

Ramírez batalló en la temporada con un dedo dislocado, una distension en el talón de Aquiles y últimamente con un nervio irritado en la espalda.

“Los días de descanso al final de la temporada me asentaron. Me siento muy bien y listo para lo que venga”, dijo el también artillero derecho, que tuvo promedio de .346, disparó 20 jonrones, 25 dobles, impulsó 57 carreras y anotó 62 en 86 partidos.

En tanto, en Atlanta, el piloto Don Mattingly confirmó ayer al zurdo coreano Hyun-Jin Ryu y al mexicoamericano Ricky Nolasco como los abridores del tercero y un posible cuarto juego en el Dodger Stadium.

No obstante, Mattingly no descartó usar a Kershaw en el cuarto desafío con solo tres días de descanso, en caso de que los Dodgers estén abajo 2-1 en los primeros tres juegos.

“No me opondría. Nunca lo he hecho. Pero me puedo preparar para hacerlo”, dijo Kershaw.