La deuda para más tarde

La propuesta de autorizar el aumento de la deuda pública por seis semanas es una maniobra para dar tiempo y oxígeno político a los republicanos de la Cámara Baja, sin resolver nada ni dejar a la larga ningún beneficio a los estadounidenses .

Esta la dinámica que se viene repitiendo desde hace varios años entre la Cámara Baja y la Casa Blanca, cuando no hay acuerdo ante los plazos para tener un presupuesto o elevar la deuda. Se deja para más adelante con la esperanza de lograr mañana lo que no se consigue hoy. Los nefastos recortes automáticos del rescate presupuestales son un ejemplo del resultado de esta estrategia.

Por eso la propuesta de ayer del presidente de la Cámara, John Bohnner, de extender el vencimiento por menos de dos meses no es una solución. No habla de reabrir el Gobierno, porque todavía lo quieren seguir ligando fútilmente a la destrucción del Obamacare. Como tampoco remedia a largo plazo el que el Congreso autorice al Gobierno a vender bonos con el fin de cubrir sus gastos por unas semanas más.

El propósito de la oferta republicana es controlar el daño de imagen que le está causando una inflexibilidad ideológica que condujo al cierre del Gobierno y amenaza con una cesación de pagos. El nivel de popularidad del Congreso se derrumbó al 5%, l, ó quizás al 1%, según el margen de error de una reciente encuesta de la Prensa Asociada/ GfK .

Los republicanos quieren salir del pozo en que se metieron aunque es muy poco realista pensar que en seis semanas la Casa Blanca acepte negociar —ante otro plazo inminente— lo que rechazó hacer ahora, mucho menos si el Gobierno sigue cerrado.

La experiencia indica que el hecho que el presidente Obama haya bien recibido la propuesta de la Cámara no significa que hoy exista un acuerdo sobre las condiciones para llevarla a cabo. En especial, sino hay cambio de posturas.

Nuestra democracia tiene un Gobierno políticamente dividido, el cual exige compromisos y concesiones para poder funcionar. La propuesta de la Cámara Baja de postergar el plazo, tal como está ahora, no hace más que darle más tiempo a los inflexibles para que puedan seguir causando daño.