Garcetti abre oficina para ayudar a gente en el Sur de LA

El gobierno de Los Ángeles abrió en el sur de la ciudad una oficina de ayuda

Teodoro Díaz (der.), asiste a Luis Torres a obtener un permiso de construcción en la oficina del Ayuntamiento en el Sur de LA.
Teodoro Díaz (der.), asiste a Luis Torres a obtener un permiso de construcción en la oficina del Ayuntamiento en el Sur de LA.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Adela Barajas porta a la altura del corazón un broche con la foto de su cuñada Laura Sánchez, quien falleció luego de ser tiroteada desde un auto en 2007. La madre de Sánchez murió en circunstancias similares nueve años antes. Los dos hechos ocurrieron en el Sur de Los Ángeles.

“Le empezaron a llover las balas”, recuerda Barajas sobre el deceso de Sánchez, quien dejó cuatro huérfanos y una pena difícil de sanar. “Seis meses después de que ocurre un homicidio es cuando empieza a afectar a los familiares”, explica la activista, quien fundó un grupo en su memoria.

Barajas compartió ayer al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, el abandono que sufre la familia de una víctima de homicidio sólo días después de que ocurre el incidente. Lo hizo durante la cuarta serie de reuniones individuales que realizó el funcionario, la primera en el sur angelino.

Así, ella ganó el compromiso del alcalde de incluir en sus programas antipandillas servicios psicológicos para quienes han perdido a un ser querido trágicamente. De implementarse el plan, el violento Sur de Los Ángeles sería ampliamente beneficiado. “No quiero perder ninguna pieza”, dijo Garcetti.

El alcalde escuchó ésta y otras necesidades en una de las áreas más abandonadas de la ciudad: la falta de oportunidades laborales, el deterioro de la infraestructura, la escases de centros juveniles, etc. El funcionario prometió afrontar los retos dentro del barrio, desde la oficina que abrió ayer en el Centro de Servicios a Constituyentes “Mark Ridley-Thomas”, en el 8475 al sur de la avenida Vermont.

Esta se suma a la atención que ahí ofrecen el Departamento de Construcción y Seguridad, la Oficina de Aplicación de Códigos, entre otras agencias. El edificio es llamado la Alcaldía del Sur de Los Ángeles.

“Sepan que tienen un ayuntamiento de puertas abiertas, pero aquí, en la comunidad, es donde se hacen las cosas y por eso estaremos aquí día a día, de martes a viernes”, señaló el alcalde.

En el Sur de Los Ángeles, donde el 57% de la población es latina, la proliferación de baches, la basura, la violencia y la pobreza dan la impresión de que las autoridades han dejado a los residentes a su suerte. Por eso ayer, el despacho de Garcetti fue considerado una entidad de “esperanza” y “sanación”.

“Sabemos que el Sur de Los Ángeles puede progresar”, expresó el pastor Kelvin Sauls.

Tramitando un permiso de construcción en el centro “Mark Ridley-Thomas”, a nueve millas de distancia de la Alcaldía de la calle Spring, estaba ayer Luis Torres. “Ahorré tiempo, dinero y energía porque no tuve que manejar hasta el centro de Los Ángeles, ni pagar por el estacionamiento”, comentó.

En una de las paredes del edificio, sobre una cartulina titulada “Tu Visión”, fueron colocadas distintas peticiones de habitantes de la zona a Garcetti. “Necesitamos más trabajos”, decía un escrito. “Me gustaría ver en mi comunidad un centro para jóvenes”, se leía en otro.