Espinoza Paz muestra su felicidad en escenario de LA

Espinoza Paz se presentó en el Nokia con un lleno casi total
Espinoza Paz muestra su felicidad en escenario de LA
Espinoza Paz mostró con ropa muy colorida su felicidad en el escenario del Nokia.
Foto: Especial para La Opinión - René Miranda

Espinoza Paz podrá no tener la gran voz ni estar acompañado de grandiosos músicos, pero sus canciones escritas de puño y letra, son un derrite para sus seguidores.

Sin demasiadas estrategias escénicas, más que su propia sensibilidad ultraromántica fue suficiente. La lírica y su sencillez, más que ningún otro elemento, es lo que le ha hecho ganar la admiración.

No es una ingratitud la descripción. Él mismo lo dice. “Soy más compositor que cantante”, reconoció el viernes sin ánimo de enfado, minutos antes de comenzar el concierto en el teatro Nokia L.A. Live, que lució casi abarrotado —tiene capacidad para una asistencia de siete mil—.

En su presentación se pudo observar un público muy variado. Muchas mujeres por supuesto, niños que por voluntad o sin ella estaban ahí, hombres también y, aunque no debería sorprender, una evidente presencia de gays, muchos de ellos con sombrero, botas y elegantes camisas a cuadros o con adornos bordados.

Eran casi las nueve de la noche, cuando finalmente se apagaron las luces y Espinoza Paz a pareció en el escenario.

Con un atuendo colorido que dijo, enmarca su estado ánimo. “Ahora más que nunca soy muy feliz y eso se refleja hasta como me visto, uso colores más vivos que es imposible no vean”, describió.

En efecto, el llamado “cantautor del pueblo”, se presentó con un fino pantalón anaranjado, una camisa de seda con colores muy vivos, cinturón y botas verdes.

Apenas desgranó sus primeros temas —como Amor express, Lo legal y Te veías mejor conmigo— ya tenía al público en sus manos.

A pesar del derroche de sentimiento que descarga en la mayoría de sus composiciones, el público estuvo de pie casi todo el concierto, coreando casi todos sus temas.

Pero el cantante ya había advertido minutos antes que ésta era una presentación distinta a otras, donde su felicidad y su libertad estaban más que de manifiesto.

“Ahora hasta voy a bailar y eso casi nunca lo hago, porque mis temas son más baladas, pero ahora voy a bailar”, dijo el sinaloense, que debe esa renovación a la decisión que ha tomado con respeto al problema legal en el que se enfrascó con su representante Martín Fabián, motivo por el cual había anunciado su retiro de los escenarios.

Espinoza Paz bailó con uno de sus temas más rítmico y al que hizo arreglos musicales para incluso darse gusto de improvisar con la letra, Mil heridas.

Con esa canción Paz hizo su show. Invitó al escenario a bailar a algunas de sus fans, al productor musical Pepe Garza y también llegó la exMiss Universo, Alicia Machado, quien junto con la cantante Ana Bárbara disfrutaban de la velada.

Ellas, junto con un gran grupo, eran los invitados especiales del cantante, los que ahora, aseguró, se permite llevar a su camerino.

“Antes no podía hacer eso, siempre estaba solo. Ahorita está lleno de amigos”, platicó Paz en la conferencia con varios medios de comunicación.

Pero la sorpresa de la noche no fue ni siquiera la que él tenía preparada para el público, cuando cantó en el escenario con Tito Torbellino —un cantante nacido en Arizona—, el tema Te la pasas. Éste llegó del público.

En un momento inesperado, un joven llega hasta el cantante desde abajo del escenario para hablarle al oído. Espinoza Paz le da el micrófono y entonces el joven hace una propuesta de matrimonio con anillo de compromiso en mano.

“Miguel García te amo, ¿te quieres casar conmigo?”, y entonces la pareja se fundió en un beso. “Gracias Espi porque fue en uno de tus conciertos, hace dos años, que nos conocimos”, resumió el emocionado joven.

La reacción del público no se hizo esperar y celebraron aquel compromiso con aplausos.

Espinoza Paz también lo festejó y además dijo: “hay que recordar una cosa, mañana o pasado puedes tener un hijo o un nieto que te salga así y me fijé que ustedes fueron muy respetuosos, muchas gracias”.

Las sorpresas no cesaban. La estación radial Que Buena, le llevó un enorme pastel ficticio al escenario para celebrarle su cumpleaños número 32, que está próximo, y de él salió una chica con la que bailó.

A las diez y 30 de la noche, Espinoza Paz se despidió del público con un medley de dos de sus temas más famosos, Lo intentamos y Un hombre normal.

Dijo adiós y no regresó al escenario.