Cuelga la sotana para ser padre de familia

Cura de Stockton renuncia al sacerdocio antes de nacer su hijo

Cuelga la sotana para ser padre de familia
McFalls dijo que se casará con la madre del niño, una colaboradora de la iglesia donde era párroco.
Foto: La Opinión - Araceli Martínez Ortega

STOCKTON.— El ex sacerdote Dean McFalls, popularmente conocido entre la comunidad hispana como ‘el padre Daniel’ colgó la sotana a finales de septiembre para irse casi directo de su parroquia a recibir en brazos a su primer hijo que nació a una semana de que anunciara su renuncia.

“Ver nacer a mi hijo fue una felicidad tan grande, similar a la que viví cuando fui ordenado sacerdote”, dijo el ex cura mostrando a un radiante recién nacido a través de una fotografía en su teléfono celular.

El padre McFalls de 58 años es un personaje entre la comunidad católica de esta ciudad. Debido a que vivió en México por cuatro años siendo misionero, entiende la cultura mexicana y habla muy bien español, lo que le dio acceso entre los mexicanos que representan el 80% de los feligreses en la Iglesia Santa María, donde fue párroco por cinco años.

Como clérigo era hiperactivo, andaba por todas partes ayudando. Le encantaba hablar con los medios de comunicación y se había convertido en un activista por los derechos de los inmigrantes. Amén de que fue capellán de la policía de Stockton.

Cuando anunció que renunciaba al sacerdocio dejó a los fieles boquiabiertos. “Un niño va a nacer pronto, y soy su papá. Sé que esto es un shock para ustedes y que voy a desilusionar a muchos. Yo asumo mi responsabilidad por mis acciones y haré lo que sea porque ese niño reciba el cuidado y el amor que merece”, dijo en un comunicado que leyó a los parroquianos.

Dean Gabriel, como le han puesto al hijo del ex sacerdote, nació el sábado 28 de septiembre.

En una entrevista con La Opinión, el ex clérigo no quiso revelar el nombre de la madre, pero dijo que se trata de una colaboradora de la Iglesia Santa María, una inmigrante mexicana con quien sostuvo una relación que comenzó siendo puramente amistosa.

“En su momento voy a tener que dar su nombre pero ahora no quiero hacerlo ni dar detalles de la relación para no abrir las puertas al chisme”, explicó el ex cura.

McFalls no tiene duda de su llamado al sacerdocio, pero explica lo qué le pasó: “Sentía que algo hacía falta en mi vida, que había un hueco, que quería tener una compañera con quien compartir. Y luché contra eso por muchos años. Me metí a mi trabajo al extremo, hice mucha oración, me iba a retiros. Bueno hasta prefería que me mataran de un balazo cuando andaba entre pandilleros. Pensaba que morir era mejor a evitar el escándalo”.

Al preguntarle si considera que un día la Iglesia Católica abrirá las puertas a los sacerdotes casados, comentó que espera que eso pase. “El mantenerse célibe es un llamado al heroísmo, y puedes serlo cinco años, diez años, quince. Yo tenía 33 años, pero llega un momento en que dices ‘ya no puedo negar lo que soy’”.

Lo que si dejó en claro es que no justifica que falló al no cumplir su promesa de celibato y formar una relación amorosa siendo sacerdote. “Ofrezco disculpas a cada una de las personas a las que pude haber lastimado con mis acciones”.

La comunidad reaccionó de manera mixta. Los más conservadores lo criticaron duramente. “Aunque siempre sospeché que guardaba un secreto, me cayó de sorpresa saber que iba a tener un hijo. Me decepcionó 100%. Me siento engañada porque predicaba una cosa y hacía otra. Qué tristeza”, exclamó Rocío Bravo, una feligresa de Santa María.

Otros parroquianos fueron más benignos. Alicia Ortega dijo que la Iglesia Católica debería permitir a los sacerdotes católicos casarse. “Tal vez así veríamos menos abuso de niños”, opinó.

McFalls reveló que se va a casar con la madre de su hijo pero no de inmediato. “No puedo brincar de un día a otro, de la iglesia al matrimonio. Tampoco me voy a ir de una iglesia a otra”, sostuvo.

Terry Davis, portavoz de la diócesis de Stockton a donde pertenecía el ex presbítero indicó que no tenían comentarios. “Lo único que podemos decir es que no está operando más como sacerdote”, señaló.

Uno de los requisitos más importantes dentro de la Iglesia Católica para ser sacerdote es mantenerse célibes. Algo que muchos clérigos ya ordenados no pueden sostener.

“De 1970 a la fecha, 7,500 sacerdotes en los Estados Unidos han renunciado para casarse. Y entre 1964 a 2004, en todo el mundo 69 mil colgron los hábitos por el matrimonio con una mujer”, dijo el sacerdote Paul Sullins, profesor de sociología de la Universidad Católica de América con sede en Washington, D.C. quien está en vías de escribir un libro sobre el tema.

El propio Sullins pudo ordenarse sacerdote católico a pesar de estar casado y tener tres hijos debido a que venía de ser un sacerdote episcopal. Esto es posible debido a que una ley católica de 1980 permite a clérigos de otras religiones principalmente episcopales ser ordenados sacerdotes católicos.

Bajo esta norma, desde 1980, han sido ordenados en Estados Unidos, 100 sacerdotes casados, de los cuales quedan 75 porque el resto ya murieron.

“Mi corazón va para aquellos sacerdotes que se enamoran y se casan. No los puedo juzgar. Creo que el celibato es algo que puede cambiar en la Iglesia Católica porque no es una dogma”, señaló Sullins.