Dan respuestas a la comunidad en Bell

Administrador da informe de progreso financiero y de gastos legales cuestionados
Dan respuestas a la  comunidad en Bell
Residentes de Bell buscan respuestas durante una reunión realizada el martes por la noche.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Para algunos residentes de Bell, anoche hubo respuestas claras a sus cuestionamientos acerca de las finanzas de la ciudad. Para otros, aún quedaron dudas. Personas como Alma Hernández, quisieran ver contratos y cifras más especificas en los gastos legales en los que ha incurrido la ciudad en el último año, y que han sido motivo de discordia en la comunidad.

Para vecinos como Nora Sáenz, el progreso financiero de la ciudad la tiene “satisfecha”.

“Después de todo lo que hemos pasado no podíamos esperar más. Es un progreso lento, pero transparente”, enfatizó.

La explicación de dicho progreso financiero, que se realizó anoche en el centro comunitario de Bell, estuvo a cargo del administrador de la ciudad, Doug Willmore, y el director financiero, Josh Betta.

“El futuro de Bell no podría ser más alentador”, aseguró el administrador a la audiencia conformada por unas 30 personas, y dio el crédito al concilio municipal. “Hicieron lo que debían hacer y está dando frutos”, destacó.

Betta confirmó que Bell se encuentra libre de déficit al momento y que las tres auditorías anuales realizadas en ocho meses han demostrado transparencia.

Algo que la vicealcaldesa Ana María Quintana cuestionó recientemente al sacar a la luz pública una deuda de la ciudad en servicios legales de casi $2.7 millones, que según ella, el Concejo no aprobó.

Quintana argumentó que el presupuesto aprobado para gastos legales en Bell fue de 300 mil dólares, pero que en los libros financieros aparecía una deuda con el abogado de la ciudad, David Aleshire, de más de 2.1 millones. Esta semana, la vicealcaldesa afirmó esta suma había aumentado a 3.2 millones.

Este tema se abordo casi al final de la reunión, sin la intervención de Quintana quien ha sido obligada a no comentar el tema en público. Tal como ocurrió anoche cuando el administrador Willmore, le instruyó que si no quería violar la ley Brown, prescindiera de comentar en público al respecto.

“Si no puedo hablar en este tipo de reuniones y no se puede poner el tema a discusión en las audiencias publicas del Concilio, entonces nunca se hablará de esto”, dijo Quintana a La Opinión.

En su lugar varios miembros de la comunidad tomaron su turno para cuestionar sobre el asunto, y la respuesta de Willmore fue clara.

“Los concejales aprobaron los servicios de Aleshire, y fue una buena decisión”, sostuvo el administrador, quien reconoció que el gasto incurrido fue de 2.1 millones.

El administrador subrayó el beneficio de tal gasto, el cual, dijo, le salvo a la ciudad 15 millones en las más de 60 demandas que pesaban sobre Bell.

Las principales, de ex funcionarios de la ciudad como Robert Rizzo, Randy Adams, los que después de que se destapara el escándalo de corrupción y se vieran obligados a dejar sus puestos, demandaron a la ciudad, para obligarla a pagar sus gastos de defensa legal y sus beneficios.

Rizzo, aceptó hace unas semanas los cargos de corrupción y mal uso de fondos públicos en su contra, con lo que espera se le dicte sentencia, de hasta 12 años de prisión, en marzo del próximo año.

Willmore aseguró que en noviembre la ciudad recibirá 5.5 millones, que sumarán un total de 6.5, recibidos en el año, en acuerdos legales logrados por Aleshire.

José Moreno, residente de Bell por más de 30 años, expresó su molestia por la “ignorancia” de las personas que cuestionan los gastos legales. “Qué esperaban , que encontráramos un abogado que nos defendiera de 50 demandas por 50 dólares la hora”, dijo visiblemente frustrado.

“Todo se ha explicado en reuniones anteriores. No debemos enfocarnos en eso, sino en el progreso de la ciudad”, opinó.