De todo un poco

Restaurante de Santa Mónica ofrece deliciosos platillos de los más populares de este país
De todo un poco
la ensalada Santa Monica es una de las más pedidas.
Foto: La Opinión - Martha Sarabia

Martha Sarabia martha.sarabia@laopinion.com

El clima californiano es perfecto para salir a caminar y en el área comercial de Santa Mónica, existe un lugar apropiado para tomar un descanso y saborear diferentes platillos tan populares en este país.

El restaurante Yankee Doodles ofrece una gran variedad de opciones de la cocina mexicana, la estadounidense y la italiana, entre otros, que van desde las pastas a las ensaladas, las hamburguesas y, por supuesto, la pizza.

Entre los aperitivos están los onion rings o rebanadas de cebolla empanizadas, por $8.95; y el dip de espinacas y alcachofas, por $10.95, cuyos precios y tamaños sugieren mejor ordenar una ensalada para iniciar o solamente ordenar aperitivos.

De las ensaladas sobresale la Santa Monica Salad, con una mezcla de hojas verdes con pollo marinado a la parrilla, rebanadas de manzana, pasas, nueces caramelizadas, queso roquerfort o blue cheese y aderezo de frambuesa, por $11.95.

Y como era de esperarse en este establecimiento, con ambiente de bar deportivo, las hamburguesas y las pizzas son una parte importante del menú. La más sorprendente es la Monster Burgercon 24 onzas de carne molida y los ingredientes típicos de este platillo pero con mucha abundancia, por $29.95. Y si se desea compartir con otra persona, el lugar cobra $2 adicionales por persona.

De la sección de pizzas, una gran opción es la BBQ Chicken Pizza, con pollo, queso mozzarella, cebolla roja, cilanto y salsa BBQ, por $13.95.

De las pastas, el Shrimp Arrabbiata con pasta estilo penne, queso parmesan, salsa de tomate —que no es picosa pero provee un toque picante suficiente para los que no están acostumbrados—, champiñones, pero sobre todo abundantes camarones (que usualmente son dos o tres) es de los mejores, por $15.95.

Entre los postres, las alternativas son los churros con ice cream de vainilla y caramelo y el cheesecake neoyorquino, ambos por $8; y el pastel de chocolate triple, por $8.95, entre otros. Aunque es realmente difícil tener apetito para culminar con un poco de dulce, tras degustar de los otros platillos fuertes.

El servicio al cliente, sin embargo, deja mucho que desear y la espera para la entrega de la comida puede tomar mucho más de lo deseado, sobre todo después de considerar las numerosas opciones culinarias que existen alrededor.

El sabor de la comida, no obstante, es el óptimo y da una sensación de que sus ingredientes son frescos, quizás hasta orgánicos.