LA VÍBORA

LA VÍBORA
Chiquis, hija de Jenni Rivera.
Foto: La Opinión - Archivo

Chiquis y Christian Chávez me han conmovido. La primera hasta las lágrimas y el segundo de lástima. La hija de Jenni Rivera, aclaró finalmente que nunca pudo reconciliarse con su mamá. Chiquis dio una entrevista —que será publicada justo en el primer aniversario luctuoso de la Diva de la banda— a TV Azteca en la que habló del problema que la distanció de su madre. En un adelanto de la entrevista, Chiquis aclaró la confusión del distanciamiento entre ambas. Estas declaraciones dejan muy mal parada a su tía Rosie Rivera, quien en un principio dijo que su hermana Jenni y su sobrina Chiquis habían hecho las paces y que todo se había arreglado entre ellas. Ojalá Chiquis en esa entrevista despeje dudas y diga con la verdad las causas que provocaron tanta molestia en la Diva de la banda. No es que me guste el chisme, pero ya que ellas fueron las primeras en soltar todo esa ropa sucia que había en casa, ahora nos tienen que sacar de las dudas y quitarnos los malos pensamientos. Quien causó mi lástima fue Christian Chávez, este pobre sí que anda por la calle de la pudrición. Un ejemplo más de lo que provocan los excesos. Si lo que dijo Ben Kruger, exnovio de Christian, sobre sus vicios y sus manías son ciertos —que le creo—, tiene un problema realmente serio no sólo de adicción sino de muchas otras carencias. Cuando alguien se da el tiempo de intentar suicidarse, tomarse fotos y todavía subirlas a las redes sociales, es porque necesita urgentemente ayuda de todo tipo. Pero bueno hay de loqueras a loqueras y la siguiente me puso de muy mal humor. Ahora resulta que cualquiera que usa grabadora y trae micrófono se siente reportera. ¡Mira nada más!, y yo quemándome las pestañas en la escuela… Resulta que una seudo reportera de Paranoia TV, un programa que no sé de dónde salió pero que obviamente es una porquería, “entrevistó” a los integrantes de la Orginal Banda el Limón de Salvador Lizárraga, pero más que entrevista fue alborotar el gallinero. Las preguntas fueron en tono sexual y claro, como dice el dicho: ¿a quién le dan pan que llore?. Con lo candente de las preguntas y más las respuestas, la entrevistadora comenzó a levantarse el vestido para presumir que no traía calzones y entonces la entrevista dio un giro. Ni tardos ni perezosos, los integrantes de la banda comenzaron a meter mano por donde quiera, para descubrir que sí traía calzón y se lo quitaron. ¡Que vergüenza! No es que me escandalice pero realmente es bochornoso. Primero por el desprestigio que esta fulana da al periodismo y luego porque los de la banda no respetaron a una mujer que —supuestamente— estaba haciendo su trabajo frente a una cámara. No estoy disculpando a ninguno, pero ellos más que ella, son figuras públicas y se comportaron de manera vulgar. ¿Se imaginan? si eso hacen ante las cámaras, qué no harán cuando nadie los ve. Pobres de las esposas de estos músicos.

¿Y qué onda con… Laura Zapata? No es que la pandilla Sodi sea totalmente de mi agrado —tengo mis reservas— pero es que Laurita ya harta también con su cantaleta de los abogados, las brujas de las hermanas y la pobre abuela abandonada. Ahora ya están con el tema de la herencia y de esto falta ver mucho más. Moraleja: aunque sus bienes se resuman a un colchón, deje testamento, porque en estas épocas hasta las más dulces familias, se sacan los ojos. ¡Miren como andan estas!