Trabajadores de comidas rápidas dependen de subsidios

Asistencia pública a empleados del sector asciende a $7,000 millones anuales debido a bajos salarios
Trabajadores de comidas rápidas dependen de subsidios
Actores protestan en un McDonalds en demanda de alzas para los trabajadores de las comidas rápidas.
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Gisela Briones llegó desde Nicaragua hace 13 años en busca del “sueño americano”. Pero el sueldo que gana trabajando en McDonald’s no le ha permitido alcanzarlo.

“Llegué a este país con el propósito de sacar adelante a mi familia, pero estoy obligada a depender del CalWorks y estampillas de comida para mantenerla”, dijo Briones, quien ha trabajado en McDonald’s por seis años para mantener dos hijas y ayudar con la crianza de dos nietos.

“La corporación de comida rápida debería hacer lo correcto y subir nuestro salario para que nosotros podamos ser independientes”, dijo Briones, cuyo sueldo, en seis años ha pasado de 8 a 9.20 dólares.

Un informe publicado ayer por investigadores de la Universidad de California en Berkeley (UC Berkeley) muestra que el salario que devengan los trabajadores de la industria de la comida rápida causa un impacto de aproximadamente $7,000 millones de dólares anuales en el resto de los contribuyentes de todo el país. Dicho impacto se debe a la necesidad que tienen los trabajadores de esta industria de obtener ayuda de los programas de asistencia, que son financiados a través de los impuestos pagados por los ciudadanos.

Ken Jacobs, presidente del Centro de Educación e Investigación de UC Berkeley y uno de los autores de la investigación, señaló que una de las razones del estudio en esta área en particular es debido a que los trabajadores que laboran en restaurantes y servicios alimenticios son los “que tienen una mayor participación en los programas de asistencia pública que cualquier otro grupo importante”, dijo Jacobs.

En California, de acuerdo con el informe, de los 227 mil trabajadores en el sector de la comida rápida, 118 mil, es decir un 52 %, se han visto obligados a depender de programas de asistencia para completar el salario devengado en sus empleos.

De acuerdo con un resumen del Proyecto Nacional de Empleo Legal, las 10 empresas de comida rápida más grandes del país son McDonald’s, Yum! Brands, que es dueña de Pizza Hut, Taco Bell, y KFC, Subway, Burger King, Wendy’s, Dunkin’ Donuts, Dairy Queen, Little Cesars, Sonic, y Domino’s.

El costo de esta asistencia, para los contribuyentes en California asciende a $717 millones anuales provenientes de fondos federales y estatales. “Estos fondos podrían ser redirigidos a otras necesidades públicas si se llevara a cabo un esfuerzo para mejorar el salario de los trabajadores de la comida rápida”, dijo Jacobs.

Jacobs también destacó que existe la creencia de que muchos de los trabajadores en la industria de la comida rápida son adolescentes, pero que en su mayoría son adultos que tienen hijos que viven con ellos.

Es algo en que coincide el asambleísta por el Distrito 48, Roger Hernández, quien señala que “el 75 por ciento de los trabajadores en este tipo de industria tienen 20 años o más”.

La revelación del informe motivó a que un grupo de trabajadores del sector se diera cita frente a un restaurante McDonald’s ubicado en la esquina de la Avenida Western y la Calle Romaine, en Los Ángeles. Allí, actores disfrazados de Ronald McDonald’s entraron al local y bailaron frente a los trabajadores y clientes.

“Todos tienen derecho a una vida segura. Corporaciones como McDonald’s deberían pagar un sueldo de $15 dólares y respetar a los trabajadores”, dijo Elsa Barboza, directora de campaña de Conceptos Estratégicos en Organización y Educación de Políticas (SCOPE).