Denuncian mala gestión

Sindicato pide la cabeza de gerente de Transporte
Denuncian mala gestión
Ingenieros del Departamento de Transporte inconformes con directivas de la empresa.
Foto: La Opinión - Ciro César

En Los Ángeles, considerada “La Capital Mundial del Auto”, si alguien pide un tope en su calle o un “espacio azul” de estacionamiento para discapacitados, la respuesta del Gobierno es “no”.

Antes, los semáforos se reparaban en un tiempo promedio de una hora, ahora pasan hasta dos horas y media para volverlos a ver controlando las congestionadas vialidades. Hace unos años las calles que se reportaban descoloridas se repintaban en 10 días, pero hoy tardan un mes así.

De hecho, las solicitudes del público ya no se atienden en 45 días como ocurría en 2010, sino en cinco meses y en ciertas áreas —como el oeste— este plazo se eleva a ocho. Esto si se tiene suerte de que una de las oficinas del Departamento de Transporte de Los Ángeles (LADOT) tome la petición: en algunas solo hay telefonistas dos días por semana.

“Los tiempos de respuesta se han incrementado junto con las expectativas de los residentes”, dijo Brian Gallagher, supervisor del LADOT. “Cuando se intenta regresar a lo básico y ofrecer más servicios es muy complicado cuando se ha recortado y desmoralizado el personal”, agregó.

Estas y otras deficiencias fueron ventiladas ayer por altos directivos del organismo, quienes culpan a su gerente general, Jaime De La Vega. Por eso, en el Concejo Municipal, acompañados por un centenar de miembros del Local 721, del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios, SEIU, pidieron su cabeza.

Scott Morrill, superintendente del sistema de señalamientos de la entidad, precisó que los grupos encargados del mantenimiento de calles y semáforos han sufrido una reducción de un tercio de su fuerza laboral.

“Es como no cambiar el aceite, ni hacerle la afinación a un coche y sorprenderse cuando se descompone en la carretera “, indicó.

Bajo la gestión de De La Vega, titular del LADOT desde 2011, se han aplicado acciones “dañinas” —según el sindicato— como no cubrir vacantes y firmar acuerdos con 40 contratistas, algo que cuesta tres o cuatro veces más que en manos del Ayuntamiento.

“Los angelinos confían en nosotros, pero políticas que han venido de arriba del departamento no sirven al público, de hecho, lo ponen en peligro”, dijo Michael Hunt, ingeniero del LADOT por 22 años.

LADOT subrayó que De La Vega toma sus decisiones buscsando eficiencia, como con la reasignación de gerentes de ingeniería, e insistió que hay vacantes por falta de fondos.