EEUU define mucho

Deja en claro que es el mejor de la Concacaf
EEUU define mucho
El estadounidense Terrence Boyd (der.) abraza a Felipe Baloy, de Panamá, luego de perder el boleto al Mundial.

Su dominio en las eliminatorias mundialistas fue contundente hasta el final y, como paradojas de la vida, terminó ayudando a su moribundo archirrival al tiempo en que hundió un sueño en el ombligo del continente americano.

Estados Unidos fue de lejos el equipo que puso la nota más sonora del hexagonal final de la Concacaf que bajó su telón la noche del martes, con una fuerte dosis de drama en México y Panamá.

Dirigida por el alemán Jurgen Klinsmann, la selección estadounidense no sólo se clasificó anticipadamente al Mundial de Brasil, sino que terminó en la cresta de la ola en la fase final, seguida por una Costa Rica que también había garantizado el pasaje en la antepenúltima fecha y Honduras, que se quedó con el tercer y último boleto directo con su empate a domicilio en Jamaica.

México arrastró la manta durante todo el hexagonal final de la eliminatoria, y su gris cuarto lugar, que le permite disputar un repechaje contra Nueva Zelanda en noviembre, se lo debe al triunfo que logró Estados Unidos sobre Panamá.

Estados Unidos fulminó de un golpe el sueño de los panameños de alcanzar el repechaje y acercarse aún más a su primer Mundial.

México respiró profundamente, se sacudió la enorme tensión y declaró su confianza de que la repesca será otra historia.

Estados Unidos amarró su séptimo viaje consecutivo a una Copa del Mundo, mientras que Costa Rica jugará su cuarta, después de haberse perdido el Mundial de 2010.

Honduras, por su parte, logró su segundo Mundial consecutivo y el tercero en su historia.

México tuvo una eliminatoria para el olvido bajo la conducción de José Manuel de la Torre.

México consiguió una sola victoria en el Azteca y fue en la penúltima fecha contra Panamá por 2-1. En los otros cuatro encuentros en casa y fue derrotado 2-1 por Honduras, lo que apresuró la salida de De la Torre.

En medio de la eliminatoria, el equipo de Klinsmann también se coronó campeón de la Copa de Oro a mediados de año, en un torneo en el que Panamá pasó a la final al despachar a México.

Estados Unidos derrochó un fútbol práctico, ordenado y eficaz.

Y pese a que tenía asegurado el pasaje a Brasil, además del liderato del hexagonal, la selección norteamericana no fue a pasear el martes a la tierra del canal.

Klinsmann dejó a varios titulares por lesiones o porque quiso rotar a algunos jugadores, y los que vieron acción tomaron las cosas en serio y nunca se desconcentraron. Sabían muy bien que en la era actual y bajo la filosofía del alemán hay que ganarse un lugar en cada compromiso.

“Nuestra cultura indica que el partido termina con el pitazo final”, manifestó Klinsmann, quien no escondió su sorpresa por la actitud de Panamá de regalar espacios a su rival en los minutos finales de un encuentro en que se jugaban la vida.

Estados Unidos había comenzado la fase final cayendo en su visita a Honduras 2-1 y ganándole en casa a Costa Rica 1-0 en un polémico partido que se disputó en medio de intensa nevada.

Costa Rica, dirigida por el colombiano Jorge Luis Pinto y que hizo respetar su localía al igual que Estados Unidos ganando sus cinco encuentros en casa, terminó segundo con 18 unidades, despidiéndose de su gente el martes con el triunfo 2-1 sobre México.

“Le dije a los jugadores que tenían que convertir su estadio en un fortín, que tenían que ganar o ganar”, manifestó Pinto. “Lo lograron porque es un equipo honesto, con buenos jugadores y al que hay que creerle”.

Honduras (15), México (11), Panamá (8) y Jamaica (5) siguieron en la tabla final.

Sin duda, el que más terminó derramando lágrimas en el cierre fue Panamá, que vio escaparse en menos de dos minutos la posibilidad de clasificarse al repechaje.

Los canaleros, que nunca antes habían llegado tan lejos en las eliminatorias, necesitaban derrotar a los estadounidenses en casa y que los mexicanos perdieran en San José.