Creen que amorío no afectará al concejal José Huízar

El concejal de Los Ángeles José Huízar, acusado de acoso sexual, planea reelegirse para el 2015
Creen que amorío no afectará al concejal José Huízar
El concejal José Huízar estuvo ayer ausente de la reunión del Concejo. El edil áun no ha revelado si pasará la factura por el costo de su defensa legal a la Ciudad.
Foto: La Opinión - Isaias Alvarado

Tras admitir un affair con una empleada de alto rango poco después que ella lo demandara por supuesto acoso sexual, el futuro del concejal de Los Ángeles, José Huízar, era incierto. Sin embargo algunos creen que no tendrá un costo político tan alto.

Francine Godoy, quien fue subjefa de personal del edil, interpuso el jueves una demanda en el Tribunal Superior de Los Ángeles alegando que fue “objeto de constante acoso sexual y laboral” que la forzó a renunciar a su empleo. La querella exige una compensación monetaria no especificada.

Horas después, el concejal reconoció que ambos sostuvieron una relación extramarital “ocasional y concertada” y calificó las acusaciones de “absolutamente falsas y maliciosas”.

Ayer el abogado de Godoy, Michael Eisenberg, no comentó al respecto. “[Huízar] destruyó su carrera y esta demanda intenta recuperar todo eso”, dijo el litigante antes de la revelación del edil.

Huízar, representante del Distrito 14 del Ayuntamiento, planea reelegirse para un tercer período en 2015 y no ha descartado pelear en algún momento por la Procuraduría Municipal. Observadores y residentes no dudan que lo logre si el escándalo se queda sólo en el amorío con Godoy.

“En virtud de lo que ha hecho y la ventaja electoral [en 2011 le ganó a Rudy Martínez, quien invirtió 300 mil dólares de su bolsillo, por un margen de casi 30 puntos] quizás no sea muy grande el impacto”, expone Octavio Pescador, catedrático de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

Pero si el caso no se resuelve fuera del tribunal y se comprueban los alegatos contra el edil, los augurios no serían tan alentadores. “Dependerá de cómo se resuelva la demanda”, indica Pescador.

Lupe Andrade, activista de Boyle Heights, tampoco cree que le afecte la controversia. “El concejal está siguiendo los pasos del presidente [Bill] Clinton [quien a mediados de la década de 1990 casi pierde el cargo tras una aventura con la becaria de la Casa Blanca, Mónica Lewinsky]”, dijo.

“Lo más seguro es que él siga, aquí no les pega tanto eso”, menciona Pablo Rodríguez, quien ha vivido en el este de la ciudad por más de 20 años.

Ausente de la reunión del Concejo el viernes, Huízar no ha revelado si pasará la factura por el costo de su defensa legal a la Ciudad. Hace 20 años, el Ayuntamiento gastó más de un millón de dólares defendiendo al entonces concejal Nate Holden en dos demandas por acoso sexual.

Pescador subraya que los escándalos por relaciones fuera del matrimonio no tienen el mismo efecto, citando los casos del ex alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, quien engañó a su esposa con la reportera Mirthala Salinas; y ex el gobernador Arnold Schwarzenegger, que por años escondió la existencia de un hijo que procreó con una empleada doméstica.

“Obviamente cualquier situación profesional y personal tiene un impacto en la percepción pública de un funcionario; en ocasiones el impacto es definitorio, descarrila la carrera de alguien”, dijo Pescador.

El caso de Huízar se presenta en una semana polémica para la clase política del Sur de California. El jueves agentes del Sheriff arrestaron por supuesta venta de narcóticos al esposo de la alcaldesa de Montebello, Christina Cortez; mientras que horas después un concejal de San Bernardino, Chas Kelley, renunció al puesto y se declaró culpable de usar donativos de campaña para gastos personales.

Y el martes el ex alcalde de San Diego, Bob Filner, de 71 años, se declaró culpable de maltrato a mujeres, un acuerdo por el que no pisará la cárcel, pero que le impide volver a postularse a un cargo.