Los problemas de Lee Baca

Las dificultades del Sheriff de Los Ángeles, Lee Baca, se suman sin cesar, dejando en claro que no debería de buscar su cuarta reelección el año que viene .

Hace unos días, un jurado federal lo declaró personalmente responsable en el caso de violación de derechos humanos surgido por una golpiza a un preso. Baca no estuvo presente en el hecho, pero se le hizo responsable por el uso por parte de los oficiales de linternas pesadas contra los detenidos.

Lo nuevo de esto es que Baca deberá abonar de su bolsillo, a una multa de 100 mil dólares. Lo conocido es el repetido uso de violencia excesiva por parte de sus agentes, ante la aparente ignorancia o complicidad del jefe.

El año pasado, la Comisión Ciudadana sobre la Violencia en la Prisión se refirió a una “cultura de violencia” contra los detenidos en las prisiones del condado. Incluso se sabe que algunos oficiales han creado pandillas para agredir a los presos.

Es cierto que Baca ha implementado muchas de las recomendaciones de la Comisión. El gran problema es que bajo su dirección, desde 1998 hasta el día de hoy, la situación se haya deteriorado a este punto. Esa es su responsabilidad.

Lo cierto es que bajo su gestión, los abusos contra detenidos y la atención inadecuada hacia los enfermos mentales originaron investigaciones, incluso federales. Mientras, las demandas judiciales contra la oficina del Sheriff de Los Ángeles se van acumulando.

Estos son pésimos antecedentes para buscar una reelección.