Chicago: Tiroteos casi a diario

Prácticamente no pasa un día en Chicago sin que se reporten muertos o heridos por bala. En los fines de semana la violencia aumenta al grado de que los medios preparan un resumen de muertos y heridos en balaceras.

La tendencia es que los tiroteos ocurran en barrios pobres del sur y oeste de la ciudad. Chicago es una de las ciudades más segregadas del país. Este hecho también incluye la violencia.

Uno puede caminar en barrios con relativa seguridad. Son zonas de clase media o alta donde se ve a los residentes pasear a sus perros a altas horas de la noche. Otros barrios son zonas de guerra.

Chicago se ganó el año pasado el título de la Capital del Homicidio con más de 500. Se registraron 80 asesinatos más que en Nueva York, que tiene tres veces más la población que Chicago.

En el año en curso, el alcalde Rahm Emanuel y el superintendente de Policía, Garrry McCarthy, se ufanan de que ha habido una reducción de 20 por ciento en homicidios. Su estrategia ha sido saturar las áreas más peligrosas de la ciudad con policías.

McCarthy ha admitido que, si bien ha habido progreso, no es suficiente. El número de homicidios continúa siendo demasiado elevado, sobre todo si se considera el tamaño de la población.

El problema de fondo persiste. Cerca del 80 por ciento de los homicidios están relacionados con pandillas. El reciente tiroteo en Cornell Square Park en el Barrio de las Empacadoras así lo demuestra. Los acusados son presuntos pandilleros.

Dispararon contra una multitud en el parque -hiriendo a 13 incluyendo a un niño de 3 año- para vengarse de haber sido atacados horas antes por pandilleros rivales.

El combate a las pandillas -y al narcotráfico que las sustenta- debe continuar siendo una de las prioridades del alcalde Emanuel. Una reducción del 20 por ciento en homicidios es importante.

Aún así Chicago podría otra vez terminar el año siendo la Capital del Homicidio si se toma en cuenta el número de asesinatos per cápita.

Periodista radicado en Chicago. Sguelo en Twitter: @alexoescalona