Exfuncionarios Spazzia y Rizzo a juicio por robar en Bell

Fiscal alega que Spaccia y Rizzo crearon un esquema para robar millones de la ciudad de Bell
Exfuncionarios Spazzia y Rizzo a juicio por robar en Bell
La ex subgerente de Bell, Angela Spaccia, durante la audiencia en el primer día del juicio en su contra por corrupción.
Foto: AP

Una ex subgerente de la ciudad de Bell, que estuvo en el ojo del huracán por un escándalo de corrupción, utilizó una fórmula secreta creada por ella y su jefe para robar millones de dólares de los cofres municipales, un esquema que no se descubrió hasta que fueron forzados a desglosar sus salarios, dijo ayer un fiscal en el inicio de juicio a Angela Spaccia.

Mostrando una serie de correos electrónicos, contratos y otros documentos, el fiscal Max Huntsman le dijo al jurado en su declaración inicial que Spaccia, de 55 años, elevó su propio salario y se dio beneficios adicionales por varios años, sin revelarlo al público.

Para cuando Spaccia y su ex jefe, el ex administrador de Bell, Robert Rizzo, fueron arrestados hace tres años, Hunstman dijo que ellos habían estado ganando $560 mil y $1.2 millones, respectivamente, en salarios anuales, préstamos y días de vacación y enfermedad.

Spaccia enfrenta 13 cargos de malversación de fondos. De ser encontrada culpable, podría enfrentar hasta 16 años en prisión estatal. Ella se ha declarado no culpable.

Rizzo eligió no disputar los 69 cargos en su contra y evitar así un juicio. Al acordar testificar en contra de Spaccia y otras ex autoridades de Bell, posiblemente enfrente entre 10 y 12 años en prisión, en vez de una posible sentencia máxima de 70 años.

Huntsman dijo que la participación de Spaccia en la corrupción se documentó en sus propias palabras.

En un intercambio de correos electrónicos en 2009 con el próximo jefe policial, Randy Adams, Spaccia le prometió que se harían ricos siempre y cuando no se volvieran demasiado ávaros.

“Estoy ansioso de verte y tomar todo el dinero de Bell”, escribió Adams a Spaccia en ese intercambio.

“Engordaremos todos juntos”, respondió Spaccia. “Los puercos engordan, los cerdos se destazan. Siempre y cuando no seamos cerdos, todo estará bien”.

Spaccia también le dice a Adams en otro mensaje: “Hemos redactado nuestros contratos cuidadosamente para no atraer atención a nuestros salarios”.

Adams nunca fue encausado en el caso. Sin embargo, cinco ex concejales de Bell fueron convictos en marzo por cargos de fraude luego que el jurado determinó que estos se habían pagado salarios de seis cifras por ser parte de comisiones que no realizaban ningún trabajo.

Un concejal fue absuelto y algunos cargos en los que el jurado no se puso de acuerdo serán presentados en otro juicio.

Harland Braun, abogado de Spaccia, dijo que su cliente pensó que su salario anual era legítimo debido a que Rizzo le dijo que así era.

Braun dijo ayer que el arresto de Spaccia hace tres años tuvo motivos políticos, ya que el entonces fiscal general del estado, Jerry Brown, y el ex fiscal de distrito del condado de Los Ángeles, Steve Cooley, se aprovecharon del escándalo durante sus campañas de elección.

También dijo que sería difícil creer que Spaccia participó en la supuesta corrupción ya que había tomado tiempo libre hasta por meses a la vez para atender a su abuelo e hijo que fueron lesionados en un accidente de motocicleta.

Braun dijo que Spaccia testificará en su juicio y la describió como una víctima del reinado de Rizzo, calificando el caso contra su cliente como “una terrible ejecución de justicia”.

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