Protestan empleados de El Súper

Dicen que la negociación de un nuevo contrato va muy lenta
Protestan empleados de El Súper
10/22/13---LOS ANGELES---Supporter rally in front of the Inglewood grocery in support of the negotiating between El Super Grocery and its workers. Union grocery workers at the El Super chain are currently in negotiations, and fighting for the opportunity to work more hours, not be forced to work while sick, and a modest increase in wages. Their contract expired on September 27, 2013. (Photo by Aurelia Ventura/La Opinion)
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Cientos de empleados de los mercados El Súper protestaron ayer frente a la tienda de Inglewood, pidiendo mejores salarios, días por enfermedad y beneficios, entre otras cosas.

Un grupo de religiosos, activistas y empleados entró a la tienda, durante la protesta y le entregó una carta al gerente, Everedo Martínez, explicando los reclamos.

“Por sobre todas las cosas pedimos respeto”, resumió Gilberto Dávila, director del Sindicato de Trabajadores Comerciales y de Alimentos (UFCW), local 324. Dávila dijo que más allá de los reclamos, los trabajadores se quejaban de la manera en que los gerentes los trataban y explicó que el sindicato estaba negociando el nuevo contrato con la corporación, pero que las negociaciones iban muy lentas.

Antes de las negociaciones, el sindicato entregó un cuestionario a los trabajadores para conocer cuáles eran sus necesidades. Entre ellas, los empleados dijeron que querían poder trabajar tiempo completo, tener un mejor pago, que la empresa considere la señoría de sus trabajadores, a la hora de promociones y oportunidades, beneficios y ser tratados con respeto, indicó Andrea Zinder, Secretaria Tesorera de UFCW, a cargo de las negociaciones.

Lidia Flores es empleada del mercado desde que se llamaba Gigante. “Hace más de 10 años que trabajo para esta empresa y cobro 12 dólares la hora”, indicó. Flores es madre soltera de tres hijos, el menor de los cuales tiene autismo y apenas puede alimentar a su familia. “En lugar de quedarme en casa cobrando desempleo, vengo a trabajar, pero no me alcanza”. Años atrás, Flores sufrió un ataque que dejó una de sus manos paralizadas. “Saben que tengo una discapacidad física y sin embargo están todo el tiempo diciéndome que soy lenta y que me apure”, señaló. “Queremos que nos traten con respeto”.

Los empleados también se quejaron de que no les dan días de enfermedad y que si tienen que faltar, después toman represalias, quitándoles horas de trabajo.

“Los empleados tienen que venir a trabajar estando enfermos”, indicó la hermana Rosa Posadas, de CLUE LA, un grupo defensor de los derechos humanos. “El malestar de los empleados termina por transmitirse a los clientes. Los gerentes han estado en el lugar de los trabajadores alguna vez y deberían entenderlos”, señaló.

En un comunicado, Francisco Aguirre, gerente de Relaciones Comunitarias de la corporación señaló que “El Súper está trabajando diligentemente para llegar a un acuerdo con la Unión y renovar el contrato que se acaba de vencer, el cual ha estado vigente durante los últimos cinco años. Estamos comprometidos a negociar un contrato justo para nuestros empleados y esperamos continuar las negociaciones con la Unión con el fin de llegar a un acuerdo equitativo en el futuro cercano”.

“Queremos que sean más justos con nosotros. A unos les dan promociones y vacaciones, a otros no, sin importarles la señoría o cuán duro trabajemos. Cada vez nos dan menos horas y quieren que trabajemos más”, comentó Adrián Rocha, empleado desde hace siete años. Rocha dijo que la excusa de los gerentes era que la economía no estaba bien, pero que los empleados podían ver que las ventas iban muy bien. “Todos queremos la oportunidad de vivir mejor”, agregó.

“Esta es una empresa latina. Ya es hora de que los hispanos nos unifiquemos y nos ayudemos entre sí”, concluyó la Hermana Rosa.