Agonizan las farmacias

Hace unos años las farmacias de Tijuana eran un elemento productivo de la economía local. Su principal producto de venta eran los antibióticos que se vendían sin receta médica.

En el 2009, la Secretaría de Salud de México cambió la ley y obligó a todas las farmacias a exigir que este medicamento fuera vendido sólo con receta del doctor.

Esto cambió el negocio de las farmacias. Aunque aún venden más barato que cualquier farmacia en Estados Unidos, los clientes ya no llegan como antes.

El farmacéutico César Castillo dijo que están haciendo lo que pueden para manterse a flote, incluyendo todo tipo de promociones.

“Yo no sé qué les están diciendo allá (Estados Unidos) para que no vengan. Tal vez les dicen que no es de buena calidad. No sé. Pero yo les aseguro que los medicamentos sí son buenos y mucho más baratos”, aseveró Castillo, quien trabaja en la farmacia Family Medicine Home.

Julian Palomo, presidente de la Asociación de Comerciantes Farmacéuticos de Tijuana, dijo que las farmacias están haciendo lo que pueden para sobrevivir.

Palomo ha tenido que ampliar su negocio. En la mitad de su local tiene la Farmacia el Piri y en la otra tiene un mercado de dulces, venta de alcohol y de recuerdos.

“Cuando entró la ley del antibiótico hubo muchos cierres. Un 20% de las farmacias cerraron en el primer año y el resto han ido cerrando poco a poco, mientras que otros negocios nos hemos tenido que transformar y vender aún más barato para poder sobrevivir”, dijo Palomo.

De los más de 500 miembros que tenía la Asociación de Comerciantes Farmacéuticos hace tres años, sólo quedan 158.

Palomo considera que será muy difícil recuperar los niveles de afluencia que tenían las farmacias antes de que entrara en vigencia la ley que exige receta médica, pero no pierde la esperanza que el negocio del turismo médico repunte a su favor.