Alivio generalizado con el fin de la huelga en BART

Usuarios del sistema de transporte expresaron en San Francisco sentirse contentos con el reinicio de actividades
Alivio generalizado con el fin de la huelga en BART
Volvió a la normalidad la estación del BART ubicada en las calles 16 y Misión. Foto María Antonieta Mejía/El Mensajero

SAN FRANCISCO.— Durante los últimos días los usuarios del BART en el Área de la Bahía se fueron a dormir sin saber si a la mañana siguiente habría trenes para llevarlos al trabajo, ya que las negociaciones ocurrieron varias veces a altas horas de la noche. Luego la incertidumbre se terminó para pasar a la pesadilla y la huelga estalló por segunda vez. La tarde del martes 22 de octubre muchos de los que caminaban cerca de la estación de la calle 16 y Misión, expresaron su alivio por el fin del paro.

“Me siento muy bien porque ya llego más fácil a mi trabajo, más rápido, no tengo que pararme más temprano, ni batallar con el bus”, dijo Carlos Hernández quien utiliza el BART todos los días, a veces más de una vez, para llegar a su trabajo en un restaurante.

El joven originario de Cuernavaca, México, explicó que él tiene coche, pero que prefiere utilizar el BART todos los días porque le sale más barato. “Es más rápido y no tengo que pagar parking (estacionamiento)”, añadió.

Al preguntarle sobre qué mensaje le enviaría a los empleados y a la gerencia del BART que no lograron ponerse de acuerdo para evitar la huelga. Carlos dijo: “no puedo decir groserías”, y soltó una carcajada.

Según cifras de BART (Bay Area Rapid Transit), unas 400,000 personas utilizan el servicio a diario, uno de ellos es Óscar Medina, quien dijo también sentirse contento del fin del paro porque “costaba mucho dar tantas vueltas”.

Medina, quien trabaja en una cafetería entregando comida, utiliza BART toda la semana y durante los días que duró la huelga tuvo que transportarse en autobuses. A pesar de que el paro le causó algunos contratiempos y un cambio de rutina, Medina opina que se debe mantener el derecho a huelga para los trabajadores porque “muchas veces no son justos con el empleado”.

La señora María Ayala también se unió al entusiasmo por el reinicio de operaciones de los trenes urbanos. “La verdad que hacía falta el BART”, dijo al salir de la estación de la calle 16 y Misión. La mujer, que se dedica a hacer sándwiches, usa el servicio dos veces al día, siete días a la semana.

“Tenía que salir más temprano en la mañana cuando estaban en huelga”, explicó la mujer salvadoreña. “Me siento feliz de que se haya terminado”. La empleada de un negocio de venta de sándwiches dijo que ella estaría a favor de que prohibieran las huelgas en BART, porque según afirmó, “nos afectan a todos”.

A las afueras de la concurrida estación ubicada en el barrio de la Misión sonaban el martes los acordes clásicos de un violonchelo. El que tocaba era Leo Suárez, quien asegura que lleva unos cinco años tocando su música a cambio de lo que quieran regalarle quienes van pasando por ahí.

Él también se sentía aliviado de que hubiera terminado la huelga porque durante los días que duró no había nadie que pudiera escuchar su música, ni brindarle uno que otro dólar al pasar.