Beltrán vivirá un viejo sueño

El ahora insaciable boricua incursiona a su primer gran clásico y quiere anillo

SAN LUIS, Missouri (EFE).— Si alguien había hecho méritos más que suficientes durante las contiendas de octubre para estar en una Serie Mundial este había sido el jardinero puertorriqueño Carlos Beltrán, pero tuvo que esperar 16 temporadas y disputar 45 partidos antes de ver cumplido su gran sueño.

Beltrán, de 36 años, originario de Manatí (Puerto Rico), vio cómo, gracias a su monumental aporte, los Cardenales vencieron por paliza de 9-0 a los Dodgers en el sexto partido de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional.

Ahora el toletero ambidextro puertorriqueño, como el resto de sus compañeros practicarán esta tarde en el Busch Stadium con miras a la Serie Mundial que comienza este miércoles.

Beltrán, que en siete ocasiones anteriores estuvo a las puertas de llegar a la Serie Mundial, es consciente que ahora ya lo logró y se encuentra a solo cuatro victorias de tener un anillo de campeón y además poner más méritos en su trayectoria profesional que le garantice un puesto en el Salón de la Fama.

Sus experiencias con los Reales de Kansas City, los Mets de Nueva York y los Astros de Houston le ayudaron a ser el gran pelotero que se ha convertido, pero Beltrán no quiere olvidar la verdadera razón que le ha permitido estar en la Serie Mundial y fueron sus comienzos en el beisbol boricua.

“Esto va para todos allá en Puerto Rico”, declaró Beltrán al concluir el partido ante los Dodgers.

“Esto significa mucho para la pelota en nuestra Isla. Me siento afortunado de llegar a esta posición y le doy gracias a Dios por la oportunidad, sin su ayuda no hubiera ocurrido”.

Beltrán explicó que la clave de llegar los Cardenales a la Serie Mundial –cuarta vez en 10 años– se debió a que todo el equipo hizo una gran labor.

“Durante la temporada tuvimos altas y bajas, pero siempre nos mantuvimos unidos. De hecho, lo hicimos como equipo. Fue agradable disfrutar de cómo los veteranos ayudaban a los jóvenes y asimismo de ver como los peloteros con menor experiencia se presentaban cada día a hacer su trabajo. Esto es grande”, subrayó.

Beltrán admitió que cuando se logró el último out del sexto partido ante los Dodgers, fue un momento inolvidable que siempre recordará.

“Primero, le di gracias a Dios. Pensé en mi familia, en mis padres, en mi esposa y mis hijos, toda la gente que ha estado a mi alrededor y que sabe cuánto deseaba llegar a este momento. Pensé en mi patria, en mi pueblo”, puntualizó.