Reglas para remesas

Habrá nuevas regulaciones para empresas de envío de dinero
Reglas para remesas
Las nuevas normas de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB) empezarán a implementarse a nivel nacional el próximo 28 de octubre
Foto: La Opinión - Aurelia Ventura

Quienes envían dinero a sus países de origen podrían experimentar pronto un servicio con reglas más claras y precios más competitivos, cuando entren en vigor nuevas regulaciones para protegerlos.

Las nuevas normas de la Oficina para la Protección Financiera del Consumidor (CFPB), que empiezan a implementarse el próximo 28 de octubre buscan establecer un proceso más claro, con la posibilidad de comparar las distintas opciones de envío disponibles.

“Millones de personas en Estados Unidos dependen de los servicios de remesas para proveer un apoyo financiero a amigos y familiares en el extranjero,” declaró Pamela Banks, consejera de políticas de Consumers Union, una división de la organización Consumer Reports.

De acuerdo con un estudio del Banco Mundial, las remesas a Latinoamérica alcanzarán los 68 mil millones de dólares en el 2013, con un crecimiento proyectado a 75 mil millones en el 2014.

Con la entrada en vigencia de las nuevas reglas, los consumidores que usan servicios de remesas podrán conocer información detallada sobre el tipo de cambio y la cantidad de dinero exacta que se entregará en la moneda local antes de hacer la transacción.

“Las nuevas reglas de la CFPB harán que sea más fácil para los consumidores buscar y conseguir la mejor oferta y tener un recurso si algo sale mal con su transacción”, indicó la experta.

Asimismo, los consumidores tendrán derecho a cancelar la transacción dentro de los siguientes 30 minutos después de hacer el pago u obtener un reembolso si el dinero no llega como se prometió.

Consumer Reports recomienda revisar cuidadosamente todos los cargos y comparar las diferencias que pueden darse en estos si los servicios se ofrecen en un local o en Internet.

La experta además aconsejó optar por el servicio que no obliga al consumidor a hacer el cambio de dólares a la moneda local con lo que se puede perder un porcentaje.