Comerciantes de la Placita Olvera salvan Día de los Muertos

Los comerciantes de la Placita Olvera recaudaron fondos a través de un sitio de internet y así evitaron que el evento se transforme en una celebración comercial al ceder el control a alguna gran marca
Comerciantes de la Placita Olvera salvan Día de los Muertos
Mike Mariscal, presidente de la OSMAF, explicó que no están opuestos a contar con patrocinadores.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Los comerciantes de La Placita Olvera encontraron una forma de rescatar el Día de los Muertos para evitar que se convierta en una celebración comercial al estilo del Cinco de Mayo o de la Independencia de México, donde grandes patrocinadores exhiben sus productos e imagen y dejan de lado el verdadero significado de las festividades.

Desde hace muchos años el Ayuntamiento de Los Ángeles ha otorgado $50 mil dólares para la celebración anual del Día de los Muertos; sin embargo para este año y como herencia del procurador municipal Carmen Trutanich, los organizadores debían entrar en un proceso de licitación para obtener el dinero.

El riesgo era que una cervecería, un restaurante de hamburguesas o cualquier otra empresa comercial se involucrara, con billete de por medio, en la organización de la fiesta que desde hace 83 años se celebra en La Placita Olvera, como cuando en mayo pasado Walt Disney Company intentó patentar el Día de los Muertos para obtener los derechos de explotación comercial.

Por eso Christina Mariscal, de 30 años, perteneciente a una quinta generación de comerciantes de La Placita Olvera, y su esposo Edgar Pasten, de 33, expusieron la idea de recabar dinero a través de Kickstarter.com, un sitio de Internet donde el público aporta dinero a los proyectos que son de su interés.

Aunque la mayoría de los integrantes de la Asociación-Fundación de Comerciantes de la Calle Olvera (OSMAF) no entendía la forma en que obtendrían las donaciones por internet, no tuvieron de otra más que apoyar la idea de Mariscal y Pasten.

Y les funcionó. En menos de 45 días recabaron $12,270 dólares que han destinado para la fiesta anual y que el champurrado con pan de muerto no falte a quienes visitan los altares.

“Si no hubiéramos recibido esas donaciones no hubiéramos podido hacer la celebración”, contó Mariscal. “Pero no quisimos entrar al ‘request for proposal’ (proceso de licitación) porque no queremos que alguien más controle este evento y se pierda la tradición”.

A sus 30 años de edad, Mariscal siente la responsabilidad de continuar la tradición del Día de los Muertos en La Placita.

“Toda mi vida la he pasado en La Placita, desde que tenía dos años participé como angelito en una de las posadas, es parte de mi cultura, lo que me enseñaron mis padres”, mencionó. “Si no lo hacemos las nuevas generaciones, entonces quiénes lo van a hacer”.

Doña Norma García, propietaria de la tienda Casa California, dejó en claro que las tradiciones no se venden.

“No queremos que el Día de los Muertos sea como el Cinco de Mayo, no lo será mientras nosotros estemos vivos, a pesar de que no tengamos el apoyo de los políticos latinos, que son unos insensibles hacia las tradiciones”, dijo García en referencia al concejal José Huízar y al exalcalde Antonio Villaraigosa.

Mike Mariscal, presidente de la OSMAF y padre de Christina Mariscal, explicó que no están opuestos a contar con patrocinadores, porque ningún evento puede sobrevivir sin ellos, pero la idea es que intervengan en lo más mínimo y que los altares a los muertos no vayan a convertirse en escaparates de productos y servicios.

El Día de los Muertos es una tradición mexicana con más de 3 mil años de antigüedad que proviene de las ceremonias que realizaban mayas, aztecas, toltecas y otros grupos indígenas para honrar a las ánimas que el 2 de noviembre regresan del más allá.