El higo, fruta para todo tipo de platos

De origen asiático, el consumo de esta fruta y su empleo en varios platos es considerable en el sur de Europa.
El higo, fruta para todo tipo de platos
El higo es ideal para consumirlo fresco o en mermeladas, coberturas de tartas y panes.
Foto: Agencia Reforma

Este fruto que se obtiene del árbol ficus carica, conocido como higuera, tiene su origen en Asia occidental, aunque su consumo es destacado en el Mediterráneo.

La Guía Completa de Alimentos, de la Editorial Könemann, señala que el higo se suele consumir tal cual o acompañado de queso y jamón.

Combina bien con el conejo, la carne de ave y la caza“, detalla el texto. “Cocido puede servir para elaborar confitura y compota”.

También por su sabor no tan dulce, el higo puede ser contemplado en platos salados, sugiere el chef Fernando Suárez.

El sabor del higo es muy peculiar, pues lo puedes combinar con preparaciones saladas, por ejemplo, con el jamón serrano, que es un ingrediente de sabor fuerte”, afirma el chef.

Suárez propone elaborar una ensalada de lechugas mixtas, camarón, nuez, higos frescos y vinagreta de granada.

“El camarón, que es fuerte y que es un producto que tiene grasa, haría que contraste con el sabor dulce que tiene el higo”, explica.

Otra alternativa sería hacerlo salsa y que acompañara proteínas con sabores no tan intensos, como el pollo.

En ciertas zonas de México, este producto es consumido deshidratado y dulce, como conserva frutal.

Desde tiempos muy antiguos, el higo ha formado parte de la dieta de las culturas asentadas a la orilla del Mediterráneo.

Se dice que en la Pirámide de Gizeh o Guiza, en Egipto, entre los años 4000 y 5000 antes de Cristo, se ubicaron dibujos que muestran cómo se recolectaba.

Además, en el Libro del Éxodo también se le menciona, al formar parte de los frutos que exploradores de Canaán llevaron a Moisés.

Los griegos siempre le han tenido gran estima, por eso las higueras se consagraban a Dionisios, dios de la renovación.

Una higuera era plantaba en cada ciudad que fundaban los griegos, para señalar el lugar donde se reunían los ancianos.

El higo ha sido denominado el “fruto de los filósofos“, pues era el manjar preferido de Platón.

En las Olimpiadas, Galeano sugería a los atletas que lo comieran, pues además de ser muy digestivo, gracias a una sustancia llamada cradina, una especie de fermento de gran poder laxante, contiene fibra; ácidos cítrico, málico y acético; potasio, magnesio, calcio y vitaminas A, B1, B2, B3 y C.

Siga estas recomendaciones para obtener los mejores resultados al comprar higos:

  • Adquiera piezas de color oscuro uniforme y cáscara aterciopelada.
  • Evite los higos que presenten golpes o picaduras de insectos.
  • Elija los que tengan rabos firmes; esto se traduce en frescura.
  • Utilice los frutos en menos de 24 horas para evitar su sobremaduración.