‘Papi’, último símbolo de su generación

Cara conocida. Cara de octubre, ya porque para David Ortiz sea una costumbre poner su cara en las portadas de los medios en esta época del año o porque en días de Serie Mundial y Halloween, su imagen es un ícono de esfuerzo, batalla, ilusión y logro.

Para todos en Fenway Park, porque desde su llegada a Boston en 2003, el “Big Papi”, se convirtió en un estandarte de las mejores cosas que les han pasado a los Medias Rojas.

De aquel desfile de estrellas con Curt Schilling Jason Varitek, Manny Ramírez, Pedro Martínez, entre otros, solo queda en el “clubhouse” David Ortiz. el último de una generación de campeones.

Ahora es el viejo.La imagen bonachona de un hombre que llega a ser el símbolo, no solo de un equipo, sino de una sociedad por entero.

Nadie va a olvidar que fue David Ortiz el portavoz más escuchado de la ciudad cuando el atentado demencial en el Maratón de Boston sacudió a la ciudad de manera trágica.

No van a olvidar nunca el uso de la palabrota con F. “Esta es nuestra f…. ciudad y nadie va a venir a intimidarnos”. Eso dijo y hoy en los parques donde juegan los Medias Rojas sus fanáticos lo recuerdan y llevan pancartas alegóricas.

Es la leyenda viviente de David Ortiz un hombre llegado de Minnesota donde apenas tuvo oportuniodad de que lo miraran jugar y donde mendigaba turnos al bate, que encontró en la sociedad bostoniana una empatía única y un lugar para llegar a ser semejante personaje.

Es el dueño de la verdad y de los sueños de los mayores de ayer y los niños de hoy. Es el hombre que está atado a los dos títulos de Serie Mundial que ganaronen 2004 y 2007… y cómo no decirlo, el héroe anunciado de una guerra que termina en Fenway Park frente a San Luis.

Que batea un irreal .733 en esta serie crucial ante el pitcheo hermético de los Cardenales es algo que ya lo pone en las enciclopedias y la posibilidad de un nuevo trofeo y acaso un MVP es algo que le da un lugar en el alma de los “Patirrojos”, y acaso un lugar en el Salón de la Fama.

Cara conocida. Cara de octubre en los periódicos de Boston, pero más que eso en ilusión de todos los niños que llevan una máscara con la imagen risueña de ese niño grande que es Ortiz, en estas fiestas de Halloween.

Luego la seguimos.