Un estudio identifica señales de “españolización” en los clubes brasileños

El fútbol brasileño presenta sus primeros síntomas de "españolización", en referencia a la tendencia de concentración del poder económico en pocos clubes de la Liga, tal y como pasa en España con el Barcelona y el Real Madrid, según un estudio divulgado hoy por el banco Itaú.
Un estudio identifica señales de “españolización” en los clubes brasileños
Imagen de hinchas del Corinthians de Brasil. EFE/Archivo

Río de Janeiro, 30 oct (EFE).- El fútbol brasileño presenta sus primeros síntomas de “españolización”, en referencia a la tendencia de concentración del poder económico en pocos clubes de la Liga, tal y como pasa en España con el Barcelona y el Real Madrid, según un estudio divulgado hoy por el banco Itaú.

De acuerdo con el informe “Análisis económico-financiero de los clubes de fútbol brasileños”, divulgado hoy y elaborado por analistas del Itaú, las diferencias entre las sumas de dinero que se entregan a cada equipo por los derechos televisivos varían según los resultados y la hinchada que tengan, lo que tiende a beneficiar a pocos.

Esta situación, agrega el estudio, da pistas sobre la deriva que está tomando la Liga brasileña, que podría estar caminando hacia una hegemonía de pocos equipos (Corinthians y Flamengo, principalmente), tal y como pasa en España.

En una tendencia que los autores del estudio han bautizado como “españolización”, el fortalecimiento constante de pocos clubes “perjudicaría al producto Fútbol”, según se afirma en el informe, ya que “perjudicaría la competitividad”.

El estudio también afirma que “el fútbol brasileño ha entrado en un camino hacia la profesionalización de su gestión que no tiene vuelta atrás”.

El trabajo también concluye que el fútbol como negocio tiene cada vez más relevancia en Brasil, aunque asegura que aún queda “un camino largo y difícil por delante”.

Aún así, también se hace hincapié sobre la necesidad de los clubes de ofrecer más transparencia y más calidad en la información de sus cuentas.

Los autores recuerdan en las conclusiones que “el fútbol no es una ciencia exacta” y que, por lo tanto, los datos del estudio no se pueden tomar como una verdad absoluta.