Vecinos relacionan marihuana y delitos en East Hollywood

Los vecinos de East Hollywood denuncian delitos que relacionan con las ventas de dispensarios de marihuana en el barrio
Vecinos relacionan marihuana y delitos en East Hollywood
Dispensario de marihuana en un centro comercial de East Hollywood.
Foto: Ciro Cesar / La Opinion

En una esquina de East Hollywood se realizó el trueque y se probó la mercancía: una mujer salió de un dispensario ilegal de marihuana, entregó la hierba a unos sujetos y el grupo la fumó ahí.

“¿Los vio?”, pregunta con enfado la empleada de un negocio, que minutos antes denunciaba que dos de los tres locales de la droga que están en esa cuadra se han convertido en un imán de malandrines.

En estos dos pequeños centros comerciales ubicados en la Avenida Western y la calle Lemon Grove da la impresión de que la Proposición D, iniciativa electoral que impide que estas clínicas operen tan cerca, es letra muerta. De hecho, solo uno de los colectivos es reconocido por la Procuraduría Municipal.

En medio de las tres tiendas está una lavandería que les atribuye a esos negocios los robos sufridos por sus clientes. “A la gente que está aquí temprano [el negocio abre a las 6:00 a.m.] les roban y parece que son los mismos que vienen a comprar marihuana. Por eso la gente viene más tarde”, cuenta un empleado.

Los vecinos aseguran que los desmanes de los “pacientes” de los dispensarios se extienden más allá del centro comercial. “Los chavos se ponen a fumar en la esquina y pasan por aquí”, comenta José Jorge, quien vive en el barrio desde hace 27 años. “En la lavandería han robado celulares”.

Por años, grupos comunitarios han denunciado que East Hollywood, Hollywood, Eagle Rock y Echo Park son algunos de los vecindarios donde más proliferan los colectivos no autorizados. Después de varios intentos, el Ayuntamiento no ha podido meterlos en cintura. La última estrategia es la Proposición D, que les exige no estar próximas a escuelas, iglesias y parques.

La ley en California permite que clínicas distribuyan marihuana con fines médicos a personas que certifiquen enfermedades o lesiones graves.

Los Ángeles sólo reconoce a 134 proveedores de la hierba y ha tratado de cerrar el resto (se cree serían cientos) a través de multas, amenazas judiciales y redadas policíacas.

“El problema es grave”, señala Alfredo Hernández, un activista de East Hollywood que ha aprendido a convivir con dos clínicas a unos pasos de su casa. “Hay un riesgo de seguridad y no deberían estar tan cerca de las escuelas, de nuestros niños, traen un elemento al vecindario que mucha gente no quiere”, agrega.

Alrededor de las tiendas en la avenida Western, la estación de la Policía en Hollywood reporta robos de vehículos y viviendas, aunque no los asocia a estos locales. Un estudio de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) concluye que la presencia de los dispensarios no estaría relacionada con alzas en tasas delictivas.

“Los clientes de este dispensario [apunta al que sí es reconocido por la Ciudad] son buenas personas, el problema es el local en la parte alta”, agrega la dependiente. La tienda, con el nombre de Kush Stars Hollywood Collectives, es vigilada por guardias armados.

Juan Victoria, quien vive cerca del lugar, defiende el derecho de los enfermos a consumir medicina alternativa, pero rechaza el abuso de otros. “No respetan el vecindario”, dice.

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