El Camp Nou empieza a creerse al ‘jugadorazo’

Criticado, incomprendido y, en ocasiones, ninguneado por parte de la hinchada azulgrana, Alexis Sánchez se ha convertido en una pieza fundamental para Gerardo 'Tata' Martino, que ha visto como el 'jugadorazo' chileno ha pasado de vivir en el ostracismo a decidir partidos importantes.
El Camp Nou empieza a creerse al ‘jugadorazo’
El delantero chileno del FC Barcelona Alexis Sánchez (i) celebra su gol, primero del equipo, durante el partido, correspondiente a la duodécima jornada de Liga de Primera División, que FC Barcelona y RCD Espanyol disputaron ayer. EFE

Barcelona, 2 nov (EFE).- Criticado, incomprendido y, en ocasiones, ninguneado por parte de la hinchada azulgrana, Alexis Sánchez se ha convertido en una pieza fundamental para Gerardo ‘Tata’ Martino, que ha visto como el ‘jugadorazo’ chileno ha pasado de vivir en el ostracismo a decidir partidos importantes.

En su tercera y decisiva temporada en las filas del club catalán, el tocopillano ha sacado a relucir su mejor versión goleadora, en un momento en el que la máxima estrella del equipo, Leo Messi, está pasando por un pequeño bache en su juego.

Y es que en el primer tramo decisivo de la temporada, el exjugador del Udinese ha hecho un paso adelante y, junto al brasileño Neymar, ha liderado a un equipo que, pese a cosechar unos resultados casi inmaculados, aún le falta engrasar algunas piezas para sacar a relucir su mejor versión.

La confirmación de la que parece ser su explosión definitiva se empezó a gestar hace justo una semana ante el Real Madrid. Su vaselina -digna del mejor Romario- a Diego López sirvió no sólo para que su equipo se hiciera con una importante victoria ante el eterno rival (2-1), sino también para disfrutar de su primera noche mágica en el Camp Nou, cuyos aficionados no siempre han entendido su juego.

Tres días después de ese estallido de pasión, Alexis volvió a ser protagonista. Esta vez en Vigo, donde, tras un rechace del portero a disparo de Fàbregas, anotó a placer el primer tanto del partido, demostrando que, con confianza, su olfato goleador no queda lejos de los grandes depredadores del área.

Anoche ante el Espanyol, saboreó, de nuevo, el dulce aroma del gol en un partido trabado, incómodo y feo, en el que al Barcelona le costó dar muestras de su mejor versión ante el planteamiento aguerrido de los de Javier Aguirre.

La estrella de ‘la roja’ chilena aprovechó una asistencia deliciosa de Neymar hacia el segundo palo donde apareció su pierna para anotar el único tanto de la noche, que fue suficiente para que los azulgrana se mantengan, una jornada más, al frente de la competición doméstica con 34 puntos.

El de ayer fue su tercer gol consecutivo en Liga, el séptimo de la temporada (6 en Liga, 1 en Champions), unas cifras que, de seguir así, superaran sobradamente los registros de sus dos últimos años.

Fichado del Udinese italiano en el verano de 2011 a cambio de 26 millones de euros fijos más 11,5 de variables, Alexis aterrizó en la capital catalana como una de las peticiones expresas de Josep Guardiola para enriquecer las opciones en ataque de un equipo que venía de levantar Liga y Champions con un juego de ensueño.

Las lesiones, sin embargo, le privaron tener la continuidad necesaria para afianzarse en el once inicial y adaptarse a la siempre complicada manera de entender el estilo azulgrana cuando uno viene de otra cultura futbolística. Pese a ello, en 31 partidos como titular fue capaz de anotar un total de 15 goles (12 en Liga, 2 en Europa y 1 en Copa del Rey) y dar cinco asistencias.

Su segunda temporada, bajo la batuta de Tito Vilanova, jugó incluso menos partidos -28 como titular- con unas cifras aún más discretas, al anotar 11 goles (8 en Liga, 1 en Europa y 2 en Copa del Rey), si bien sirvió las mismas asistencias de gol.

En este inicio de temporada, Alexis no sólo está mejorando sus prestaciones goleadoras, sino que está demostrando una gran confianza en su fútbol, lleno de fuerza, explosividad y mucho desgaste físico. En parte, se ha aprovechado de los matices tácticos -basados en el juego directo- introducidos por Martino, que le permiten sentirse menos encorsetado, más suelto, en comparación con el juego de posesión estática del Barcelona de siempre.

Sea como sea, parece haberle ganado la batalla en el once inicial a un fijo de la casa como Pedro Rodríguez. Pero a Alexis aún le queda un último reto: acabar de convencer a una afición que, poco a poco, empieza a ver en el tocopillano el’jugadorazo’ que un día dijo ser. Víctor Martí