EL ‘VASCO’ SALE CON LA CARA EN ALTO

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BARCELONA (EFE).— El entrenador del Espanyol, Javier Aguirre, aseguró tras el partido contra el Barcelona en el Camp Nou, que pese a la derrota en el derbi por un gol a cero no tiene nada que reprochar a sus jugadores porque realizaron el trabajo que les pidió.

El mexicano justificó su planteamiento en el encuentro, con mucha intensidad y presión al mencionar que “no nos interesaba el intercambio de golpes porque con espacios hubiéramos sido presa fácil. Intentamos hacer daño al Barcelona con nuestros argumentos, pero hoy por hoy es un rival al que es difícil meterle mano”.

“La estrategia era incomodarlos, sabíamos que era muy complicado tener el balón. Buscábamos una contra o un córner que nos metiera en el partido. Siempre puede quedar ese sabor de boca de qué hubiera pasado si el Espanyol se hubiera atrevido a jugar más adelantado”, agregó.

El estratega destacó la buena imagen que dejó su equipo.

“Nadie daba nada por nosotros pero siempre piensas que puedes y que lo vas a intentar. Cuando el resultado es negativo siempre te vas tocado, pero nos hemos entregado, hemos luchado”, dijo