Pakistán acusa de sabotaje a EEUU

Muerte de líder talibán complica la actual negociación de paz

ISLAMABAD, Pakistán.— El gobierno paquistaní acusó ayer a Estados Unidos de sabotear las negociaciones de paz con el Talibán local al haber matado a uno de los jefes del grupo extremista en un ataque con un avión teledirigido, en tanto que los islamistas han iniciado el proceso para designar al sucesor del fallecido.

El aumento de las tensiones, aunque Estados Unidos mató al máximo enemigo de Pakistán, indica lo complicado de las relaciones entre ambos aliados, que han tenido roces reiterados por los ataques con aviones no tripulados y el presunto apoyo paquistaní a los islamistas que combaten a los soldados norteamericanos en la vecina Afganistán.

El jefe del Talibán paquistaní muerto el viernes, Hakimulá Mehsud, era una figura despiadada que había adquirido fama por un ataque que dejo varios muertos en una base de la CIA en Afganistán y por una cruenta campaña en la que han muerto miles de civiles paquistaníes y miembros de las fuerzas de seguridad.

El ejército paquistaní ha lanzado numerosas ofensivas en el noroeste del país en un fallido intento para someter al grupo, que busca derrocar el sistema democrático de Pakistán e imponer una severa versión de la ley islámica. El Talibán de Pakistán también pretende que se ponga fin a la impopular alianza del país con Estados Unidos.

El gobierno paquistaní, que llegó al poder en junio, ha impulsado las negociaciones de paz con el Talibán como la mejor forma para terminar el conflicto, a pesar del escepticismo de amplios sectores hacia un posible acuerdo de paz.

El ataque con el avión teledirigido en el que murió Mehsud en la zona tribal de Waziristán del Norte ocurrió la víspera de que el gobierno enviara una delegación de tres clérigos a la región con la invitación oficial para el inicio del diálogo de paz, dijo el ministro del Interior Chaudhry Nisar Alí Khan. Finalmente se canceló el viaje.

Khan consideró el ataque aéreo un “asesinato” de las gestiones de paz, aunque expresó confianza en la posible continuación del proceso. Indicó que había advertido de antemano al embajador de Estados Unidos que ese país no efectuara acciones con aviones teledirigidos y que no atacara a ningún jefe del Talibán mientras Pakistán intentara negociar con el Talibán.

Posteriormente el gobierno convocó al embajador estadounidense para expresarle su queja ante los hechos.

A la pregunta de si creía que Estados Unidos intentaba torpedear deliberadamente el proceso de paz, el ministro respondió: “Absolutamente.”

“Las gestiones fueron emboscadas”, insistió el ministro. No afirmó qué podría ganar Estados Unidos con esa acción y se preguntó: “¿Por qué quieren la inseguridad de nosotros?”

El ministro del Interior afirmó que en cuanto el primer ministro Nawaz Sharif regrese de una gira por el extranjero, será convocada una reunión de seguridad nacional para analizar las relaciones y la cooperación entre Estados Unidos y Pakistán.