Vecinos molestos por olor de planta en Irwindale

Empresa de salsa Sriracha celebra fallo que la deja seguir operando pese a quejas del vecindario en Irwindale
Vecinos molestos por olor de planta en Irwindale
Fachada de la planta de Huy Fong Foods, en Irwindale, en la cual sus propietarios afirman haber instalado filtros.
Foto: LaOpiniónCiro César

“A mí me lleva la fregada la garganta”, afirma Refugio Santana-Hernández, quien atribuye su malestar a una planta en Irwindale de la compañía Huy Fong Foods, fabricante de la famosa salsa picante asiática Sriracha, que está a sólo unos pasos de su apartamento.

“Es como un olor a chile pero ácido, se siente más por las tardes, cuando empieza su producción”, indica este hombre que vive en el límite de la ciudad de Baldwin Park y sólo una calle lo separa de la planta. Un doctor le diagnosticó hace poco irritación en la garganta y le recetó medicamentos.

Otros vecinos también perciben un olor penetrante que —aseguran— arrecia apenas oscurece y en época de frío. Por eso cierran puertas y ventanas para no dejarlo entrar a sus viviendas. “Tosemos y cerramos toda la casa. Mi hija lo siente”, comenta Virginia Moreno, quien vive en el área desde hace tres años.

La planta de Huy Fong Foods ha estado en el ojo del huracán desde el pasado lunes, luego que el ayuntamiento de Irwindale interpusiera una demanda en su contra para tratar de detener su producción hasta que cuente con equipo que reduzca sus emanaciones.

Pero un juez de la Corte Superior de Los Ángeles determinó el jueves que esta puede seguir cocinando sus salsas hasta por lo menos el 22 de noviembre, permitiéndole procesar los pimientos necesarios para el suministro de alimentos el siguiente año.

Huy Fong Foods, que desde el año pasado inició la producción en su planta ubicada sobre Azusa Canyon Road, aplaudió el dictamen del juez, citando que ha trabajado con autoridades de Irwindale y otras agencias de gobierno para no ser una molestia para los vecinos.

“La empresa ha tomado medidas recientes para mejorar el sistema de filtración y continúa siendo proactiva y monitorea la situación”, expresó en un comunicado.

Fundada en el área de Los Ángeles en 1980, Huy Fong Foods insiste que su planta fue inspeccionada recientemente por el Distrito para el Manejo de la Calidad del Aire de la Costa Sur (SCAQMD). Ni ahí, ni en su procesadora en Rosemead, que opera desde hace 30 años, han detectado problemas, aseguró.

Sin embargo, la Procuraduría de Irwindale sostiene que las emanaciones son una molestia pública. La acción judicial obedece a unas 30 quejas recibidas de residentes de Irwindale, alegando que el fuerte olor les provoca ardor en los ojos, irritación en la garganta y dolores de cabeza.

Los fiscales no estuvieron disponibles para un comentario sobre el reciente dictamen del juez.

“A veces estoy afuera hablando por teléfono y me pongo a toser, pero no es nada grave”, comenta Brenda Ayala, quien ha vivido 22 de sus 29 años en un complejo de apartamentos cercano a la fábrica. “Sí huele, pero no cómo han estado diciendo, eso es exagerado”, agregó.

Cerca de su vivienda, la señora Laura Flores salió en defensa de la empresa para la cual trabaja su esposo. “No huele tanto”, expresó.

Los habitantes de Irwindale son mayoritariamente latinos, según el Censo.

La comunidad empresarial ha negado asimismo las acusaciones contra Huy Fong Foods. A decir de la Cámara de Comercio de esa ciudad, los olores que emanan de la planta no son nocivos. “Fuera de las instalaciones es difícil detectar el olor”, aseguró a la prensa Lisa Bailey, presidenta del grupo.

Para el señor Santana-Hernández, ésta debe seguir operando por los beneficios económicos para la localidad, pero cumpliendo con regulaciones.

“Me imagino que con filtros se arregla eso, porque esa compañía da empleos a la comunidad”, expresó.