El color de tu piel y tu estilo

Patricia Sturla

Especial para La Opinión

El color del vestuario es lo primero que se detecta de la imagen de las personas. Puede ser en la ropa, los accesorios, cabello o incluso en el maquillaje. Puede transformar tu vestuario y tu imagen de una forma drástica que puede ir de un look apagado a otro de radiante. Veamos cómo podemos lograrlo:

Para descubrir cuáles son los mejores colores que debes usar en tu vestuario tienes que empezar por conocer los colores que tu piel ya tiene, como sus tonos básicos y naturales. Mírate en un espejo, si es posible con luz natural, y fíjate en el color de tu piel, de tus ojos y de tu cabello.

Si tienes una tonalidad rosada en tu piel, presta atención a tus mejillas sin maquillaje y a tus venas: si estas tienen color azul, entonces lucirás mejor con colores fríos como el verde, rojo, morado, rosado y plateado.

Si observando el color en tus mejillas tienes una tonalidad amarilla y tus venas son verdes, te verás mejor con los colores cálidos como el chocolate, naranja, marrón, coral y dorado.

Usa el mismo color de pies a cabeza con diferentes tonalidades dentro de la misma gama, para crear una imagen estilizada.

Cuanto más contraste exista entre tu piel y tu cabello, tendrás que llevar colores con tonos más intensos o más claros. Mientras que si el contraste es mínimo, los colores en término medio son mejores.

¿Cómo elijes actualmente el color en la ropa? Porque te llaman la atención unos colores más que otros? Inconscientemente, sin saber estas reglas básicas, escogemos a veces los colores que nos favorecen, pero si simplemente nos gusta un color y lo usamos sin ser el que concuerda con nuestra piel, nos dará un efecto negativo y nos hará lucir apagadas y sin luz en nuestro rostro. No cometas este error y presta atención de ahora en adelante a como seleccionas la gama de tonalidades en tu vestuario.

El color es emocional. Cada uno simboliza una emoción y tiene ciertos efectos en como las personas reaccionan a uno. Por eso es importante conocerlos y asegurarse que se usen los correctos según nuestra tonalidad de piel.