La economía va avanzando

Estuvo a un ritmo anual del 2.8 % entre julio y septiembre

WASHINGTON D.C.— La economía estadounidense avanzó a un ritmo anual del 2.8% entre julio y septiembre, el mejor registro en año y medio y un dato que sorprendió favorablemente a la mayoría de analistas que había pronosticado un crecimiento del 2%.

El Producto Interior Bruto (PIB) del tercer trimestre de la primera economía mundial superó también el ritmo del 2.5% de entre abril y junio.

La mejora obedeció fundamentalmente a la buena marcha de las exportaciones que subieron un 4.5% y la inversión de capital fijo, especialmente en construcción residencial.

El aumento de los inventarios también contribuyó positivamente al PIB, aunque podría tener un efecto indeseado en los próximos meses sobre la producción industrial.

El dato depende también en una parte importante de la inversión inmobiliaria, uno de los sectores que se recupera con más fuerza.

Pese al mayor empuje del PIB, el gasto de los consumidores no avanzó con el brío del segundo trimestre al crecer en el período julio-septiembre un 1.5 % por debajo del 1.8% anterior, una desaceleración importante debido a que este indicador representa dos tercios de la economía estadounidense.

El avance del consumo de los hogares es el más bajo desde el segundo trimestre de 2011 y está por debajo de la tendencia de entorno al 2% de los últimos trimestres.

Otro componente importante, el gasto público federal, cayó un 1.7% durante el tercer trimestre, aunque pudo ser compensado por el mayor gasto de los gobiernos estatal y local.

El gasto federal lleva cuatro trimestres de contracción debido, en gran parte, a las profundas diferencias en el Congreso entre demócratas y republicanos para acordar un plan presupuestario y fiscal a largo plazo, que además de eliminar la actual incertidumbre permita sustituir los recortes automáticos que llevan cerca de un año en marcha.

Otro interrogante es el efecto que puede tener en el PIB del cuarto trimestre el cierre parcial de los servicios de la Administración Pública durante la primera mitad de octubre.

El cierre provocó un caída en la confianza de los consumidores, un componente clave del crecimiento estadounidense, lo que podría tener un impacto durante la época de compras que comienza a finales de este mes con el Día de Acción de Gracias.

El Bank of America-Merrill Lynch y Goldman-Sachs consideran que el crecimiento del último trimestre del año podría contraerse en hasta medio punto porcentual por el cierre del Gobierno, que afectó a más de 800 mil empleados públicos.

El dato de crecimiento será clave para que la Reserva Federal determine el momento en el que decide comenzar a retirar gradualmente su programa de estímulo monetario de hasta 85.000 millones de dólares mensuales, que amplía el efecto expansivo de unos tipos de interés cercanos a cero desde diciembre de 2008.

Además del PIB, el banco central estadounidense vigila de cerca el dato de desempleo, que quedó colocado en septiembre en el 7,2 %.

Jason Furman, responsable del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, valoró positivamente el dato al indicar que es “una señal de que la recuperación ganó tracción” y recordó que ahora es momento de invertir en empleo y crear un ambiente de certidumbre empresarial, con el fin de contrarrestar los efectos negativos del cierre administrativo de octubre. EFE